Falta cambiar el chip

El paro ha bajado 31 personas en España el mes pasado de agosto. Habitualmente, en España, que fue el país del turismo y del sol, y muy especialmente en Andalucía, estos meses de verano eran las vacas gordas. Desde los años sesenta, el sueño de muchos adolescentes de clases humildes o pobres, en Jaén y en nuestros pueblos, pero por extensión en los pueblos de todas las provincias retrasadas de España, era irse a la costa a trabajar de camarero: largas jornadas laborales sirviendo mesas o fregando platos, ansiando propinas, noches interminables discotequeras, de locura y juventud, baños nocturnos en la playa, y ligar con suecas o alemanas despampanantes, mientras una rumba al estilo de Los Chichos —qué tendrá Marbella— sonaba de música de ambiente.

    05 sep 2013 / 20:22 H.

    La recuperación es un fracaso, ya que un tercio de la población activa está al borde de la miseria, con menos de 400 euros, empleos precarios, y el desequilibrio emocional que ello conlleva. Estamos ya en la esquizofrenia. No se trata de trabajar a cualquier precio, sino de trabajar con dignidad. Sin embargo, hacia donde nos quiere llevar esta política económica es precisamente a eso, para que tengamos que aceptar cualquier cosa, para que dé igual si estás cualificado o no, porque te van a pagar lo mismo. Y a callar. Esta es la sociedad que quieren nuestros dirigentes, pero esta también es la sociedad que ha votado la mayoría de la población, y es lo verdaderamente preocupante. Hace falta cambiar el chip, o a la fuerza el chip nos cambiará a nosotros.
    Juan Carlos Abril Escritor