'Esto nos ha cogido por sorpresa'
El Ayuntamiento de Villacarrillo tiene a gala ser un 'ejemplo' en la atención a temporeros. Cada año, desde la década los 90 del siglo pasado, la Administración local brinda sus recursos y los de la Diputación y la Junta a una 'población flotante' que, en esta campaña, rondó el centenar.
El Ayuntamiento de Villacarrillo tiene a gala ser un 'ejemplo' en la atención a temporeros. Cada año, desde la década los 90 del siglo pasado, la Administración local brinda sus recursos y los de la Diputación y la Junta a una 'población flotante' que, en esta campaña, rondó el centenar. La palabra “asesinos” tuvo el mismo efecto que una puñalada en la conciencia de muchos vecinos de Villacarrillo. La acusación, lanzada por algunos de los manifestantes en la marcha que se organizó para exigir que aparezca el maliense Tidiany Coulibaly, sentó muy mal, indignó a los habitantes de este municipio de once mil habitantes. La presencia de trabajadores extranjeros en la campaña de la recolección de la aceituna, sobre todo, africanos, no llama la atención de nadie, no supone novedad alguna actualmente, hace ya muchos años que llegó la primera cuadrilla de “morenos”. Por eso, explican los ciudadanos, sentó tan mal que la protesta del pasado 6 de enero se desvirtuara y, literalmente, algunos ciudadanos soportaran en primera persona las amenazas, los insultos e, incluso, hayan sufrido daños en sus bienes. “No nos lo explicamos, nos ha cogido por sorpresa”, aclara Soledad Aranda, concejal de Servicios Sociales y presidenta del Foro Local de la Inmigración de Villacarrillo.
La edil aclara que la única diferencia entre esta y cualquier otra temporada de recolección de la aceituna es la ausencia de Tidiany Coulibaly y, para ella, este hecho, de por sí, aunque es grave, no explica el ambiente creado y la imagen que se da del municipio. “Estamos dolidos, no es justo que nos digan racistas”, reflexiona. “Entendemos perfectamente la desesperación de no saber donde está un familiar, un amigo, pero creo que hay personas que se aprovechan de ello en busca de otros objetivos”, deja claro la concejal. No obstante, el revuelo originado, según opina, no supone cambio alguno en la política municipal en materia de extranjería ni tampoco, a su juicio, en la conciencia de los vecinos. Más información en nuestra edición impresa.
José Rodríguez Camara/Jaén