'Esto no me retira de ser policía'
Rafael Abolafia / Jaén
Óscar apenas puede mover su pierna izquierda. Una herida de más de diez centímetros de longitud se lo impide. 'Esto no me va a quitar las ganas de ser policía', asegura, sentado en la cama del hospital donde se encuentra ingresado desde el lunes. El agente fue agredido en acto de servicio. Un ladrón al que trataba de identificar le clavó unas tijeras en el muslo.
Rafael Abolafia / JaénÓscar apenas puede mover su pierna izquierda. Una herida de más de diez centímetros de longitud se lo impide. 'Esto no me va a quitar las ganas de ser policía', asegura, sentado en la cama del hospital donde se encuentra ingresado desde el lunes. El agente fue agredido en acto de servicio. Un ladrón al que trataba de identificar le clavó unas tijeras en el muslo.
'Los médicos me dicen que he tenido mucha suerte, que por apenas un centímetro no me alcanzó la femoral”, afirma Óscar. A continuación, se levanta el apósito que le cubre la herida y muestra un corte largo: “Y lo que no se ve. Tiene entre doce y catorce centímetros de profundidad”, señala. Lo que tiene claro este policía jiennense, de 31 años y que está a la espera de ser padre, es que “este gaje del oficio” no le apartará de su profesión: “Todo lo contrario. Tengo muchas ganas de volver a ponerme el uniforme”.
El agente recuerda con mucha claridad lo que ocurrió el pasado lunes, cuando su turno de mañana casi había terminado. Lo ha contado mil y una veces a las innumerables personas que lo han visitado en la clínica. Estaba de patrulla en el “zeta”, junto a su compañero Antonio. La sala del 091 los envió a Carrefour para identificar a un hombre que había sido sorprendido por los vigilantes de seguridad del establecimiento robando discos. Sobre el papel, un trabajo rutinario: “Tan solo se trata de pedirle la documentación y citarlo para que acuda al juzgado a un juicio rápido. Si no lleva el DNI, hay que trasladarlo a Comisaría”, relata.
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