Esto no es una crisis

Lo que estamos viviendo en Europa no es una crisis, es un golpe de estado del neoliberalismo que antes tenía mucho y ahora lo quiere todo. Estoy escribiendo el día 29 de marzo, día de la Huelga General. Ya he tanteado mi barrio, mi centro de trabajo, he hablado con gente de la zona Universidad, donde cafeterías y bares están abiertos y la verdad es que nadie cree que el PP vaya a cambiar la reforma laboral, como tampoco se cambiará la aprobada por el PSOE. Entonces, ¿qué sentido tiene esta huelga? Que todos sepan que no estamos de acuerdo.

    02 abr 2012 / 15:52 H.

    Debemos hablar, o gritar, porque sabemos por Grecia que si nos intervienen no habrá vuelta atrás. No se engañen, nunca volverán a vivir en el mundo que conocieron hace diez años. La euforia típicamente española ante nuestra entrada en la UE, en la OTAN o en el euro, ¿no se derrumba? ¿No tienen ustedes ganas de decir que antes de que nos exterminen los banqueros europeos preferimos salir de Europa y que nos machaquen los nuestros, que además de tener menos poder son nuestros?  La “blasfemia” del antieuropeísmo no es tal. Dinamarca o el Reino Unido viven bien, en relación con España muy bien, y conservan su moneda, por ejemplo. Globalizamos los problemas, en este caso la miseria que avanza sin piedad, pero no globalizamos la solución, que sólo puede ser una, descabezar la troika (FMI, BCE y Merkel) para volver a tomar las riendas de nuestras vidas.
    Genara Pulido es profesora de Universidad