10 jul 2014 / 22:00 H.
Según declaraciones del denominado ejército EHL, los rebeldes sunitas del Estado islámico de Irak y Levante, pretenden la creación de un emirato que comprendería a Irak, Libia y Jordania sin descartar en un futuro próximo Al-Andalus. No es una utopía, lo que indicamos a la vista de los éxitos que este ejército viene desarrollando. Su avance es espectacular, conjugan una violencia extrema por donde avanzan. Resulta que el peligro se acentúa por varios motivos, el terreno conquistado es enormemente rico y su explotación les permitiría hacerse con material de guerra cada vez más sofisticado. Por otro lado, quieren implantar la Sharia, cuerpo del derecho islámico —vía o senda del Islam—. Regula los más elementales criterios de culto, moral y de vida. Llama fuertemente la atención la forma en la que pueden avanzar tan rápidamente conservando las poblaciones conquistadas, algo similar a la invasión árabe que hubo en nuestro país en 711, hoy día los historiadores “Joseph Pérez, Los Judíos en España” y otros, consideran que los invasores se aprovecharon del malestar de la población judía en todo el país para otorgarles los cargos municipales para el control de la población, con tal éxito que podían con un pequeño ejército ir conquistando más territorio. Ahora resulta que Al–Maliki, en Irak, le ha pasado lo mismo, siendo chiita concentró los cargos en sus correligionarios, la población sunita se encontraba amenazada y no han tardado en ponerse al servicio de los invasores. Una invasión, improbable por ahora en Al–Andalus, encontraría el caldo de cultivo de muchos ciudadanos que les prestarían su ayuda, por motivación religiosa o para acceder a cargos apetecibles, es muy probable que todos estos estén incluso infiltrados entre nosotros convertidos en unas unidades silentes, quién sabe. No es extraño que estos yihadistas tengan interés en conquistar nuestro preciado Al–Andalus, en realidad su riqueza histórica y artística es inigualable.