Españoles por Alemania
Angela Merkel, austera de sonrisa y parca de palabras, es como una veterana profesora que no ganaría un concurso de popularidad, pero que, al final, la recuerdas porque te hizo aprender la lección sí o sí. Su receta económica, dicha aquí, deja al descubierto nuestras vergüenzas: “En Alemania, no gastamos más de lo que ganamos”. Razonamiento teutón de cajón que obviaremos interesadamente para quedarnos con el más dulzón y conveniente para un alumno en apuros: “España ha hecho los deberes y va por buen camino”.
03 feb 2011 / 22:42 H.
Encantada de haberla conocido, hasta se nos olvida cuando en plena tormenta financiera nos dejó a los pies de los caballos con variadas críticas, algunas certeras, pero que, casualmente, todas tuvieron una jugosa repercusión en la banca alemana. Pasaremos la mano por el lomo, todo sea por el euro y por llevarnos bien con tan severa institutriz. Y, aprovechando que el Rhin pasa por Valladolid, aceptamos que quienes están llamados a construir otra España emigren como si fueran “erasmus”. No, el mensaje es más duro que todo eso, se van y se irán porque aquí lo tienen crudo. Quien lo mire por el lado positivo dirá que ahora los que se van son trabajadores cualificados… bien, el que no se consuela es porque no quiere.
Palabra Perdida