Erre que erre
Hay veces en que una persona ignorante está convencida de que una palabra se dice de cierta forma y la suelta mal con todas sus ganas. Con motivo de la consulta esa de la que se habla sobre la independencia de Cataluña decía una periodista en las noticias que se quería hacer un 'plesbicito'; pero así, muy despacio y bien pronunciado para que no hubiera dudas, por lo segura que estaba de que era eso y no plebiscito. Si le hubieran enseñado bien algo de latín en el instituto y en la universidad sabría que procede de la palabra plebs, plebis y es una llamada o cita para que se pronuncie el pueblo, o sea la plebe.
Tampoco se cometería el mismo error al nombrar el dentífrico; ya que podemos dudar si no será “dentrífico”, que parece más fácil de pronunciar —en un anuncio de la tele lo están diciendo así—. Pero es que como proviene de la voz latina dens, dentis, pues no se puede meter la r donde a uno se le antoje. Infligir un daño o un castigo casi no se dice, porque el desconocimiento de la lengua ha hecho que se utilice el verbo infringir, que por ahora se tendría que referir a incumplir normas y costumbres. En el caso de fratricida —el que mata al hermano—, se le está quitando la segunda r porque mucha gente cree que se pronuncia “fraticida”, que deriva de frater, fratris, del latín también; si bien podría tratarse de casos, como ha habido muchos, en que el uso extendido en el vulgo de otra forma más cómoda de articular cambie una palabra para siempre. Por ejemplo, Propio procede de proprio; así que la expresión motu proprio no es “motu propio” ni mucho menos “de motu propio”.
Juan de Dios Jódar