Entra a prisión un condenado pese a tener pruebas que lo exculpan
Rafael Abolafia / Jaén
Rubén Muñoz Moya debe presentarse hoy, antes de las cinco de la tarde, en un centro penitenciario de Andalucía. Allí debe cumplir una condena de seis años de cárcel, pese a haber conseguido pruebas que podrían exculparlo del delito de lesiones por el que fue castigado en marzo de 2011. 'Estoy muy triste y no creo en el sistema', asegura.
Rafael Abolafia / JaénRubén Muñoz Moya debe presentarse hoy, antes de las cinco de la tarde, en un centro penitenciario de Andalucía. Allí debe cumplir una condena de seis años de cárcel, pese a haber conseguido pruebas que podrían exculparlo del delito de lesiones por el que fue castigado en marzo de 2011. 'Estoy muy triste y no creo en el sistema', asegura.
Amigos y familiares de Rubén se concentraron ayer a las puertas de la Audiencia Provincial para exigir justicia. Este vecino de la capital se vio involucrado en una multitudinaria pelea hace ahora cinco años. Uno de los participantes en la reyerta perdió la visión del ojo izquierdo como consecuencia de una agresión. La víctima identificó a Rubén como la persona que le estampó un vaso roto en la cara. Ese testimonio fue suficiente como para castigar a este vecino de la capital a seis años de cárcel como autor de un delito de lesiones graves.
Este joven, que después de estos hechos consiguió plaza como policía nacional, siempre clamó por su inocencia. Su lucha le llevó a contratar a un detective privado que grabó una conversación con la víctima en la que admitía que no vio quien lo golpeó en la cara el día de los hechos. Con esa cinta, la familia de Rubén presentó una denuncia por falso testimonio. El objetivo era demostrar que la persona agredida mintió en el juicio y, así, evitar el ingreso en prisión. No obstante, el juez rechazó esta prueba exculpatoria al entender que no tenía valor probatorio.
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