En una tranquila espera
Nunca el hermetismo político llegó a límites tan sospechosos. El mutismo ordenado por la flamante presidenta de la Junta de Andalucía a quienes llevan las riendas del socialismo en las ocho provincias resulta evidente. Todos callan ante una obligada pregunta que tiene con el alma en vilo tanto a quienes forman parte de la rumorología como a aquellos que se esconden bajo el paraguas del silencio. Susana Díaz, a las puertas de un relevo histórico, vive centrada en un proceso de investidura que le tiene quitado el sueño. Dicen que sobre la mesa de su trabajo guarda un puzle de nombres de hombres y mujeres andaluces dispuestos a cambiar el rumbo de su tierra.
Nunca el hermetismo político llegó a límites tan sospechosos. El mutismo ordenado por la flamante presidenta de la Junta de Andalucía a quienes llevan las riendas del socialismo en las ocho provincias resulta evidente. Todos callan ante una obligada pregunta que tiene con el alma en vilo tanto a quienes forman parte de la rumorología como a aquellos que se esconden bajo el paraguas del silencio. Susana Díaz, a las puertas de un relevo histórico, vive centrada en un proceso de investidura que le tiene quitado el sueño. Dicen que sobre la mesa de su trabajo guarda un puzle de nombres de hombres y mujeres andaluces dispuestos a cambiar el rumbo de su tierra. Solo le falta encajar las piezas con cuidada perfección para empezar con buen pie una nueva etapa en la que tendrá frentes abiertos de todos los colores.
Esta semana será trascendental en la composición de un equipo que se prevé tintado de renovación. La consabida reestructuración de consejerías conllevará un maridaje político cargado de simbolismo. En Sevilla dan por hecho que Susana Díaz no tiene intención de que su discurso quede eclipsado por el puñado de políticos que estarán en su gobierno, es decir, que habrá que esperar pacientemente a conocer esos nombres y apellidos, al menos, hasta el próximo sábado. Lo que ocurre es que puede que a alguien se le escape en un suspiro en forma de filtración. Solo entonces se acelerarán los acontecimientos para empezar el pastel sin celebración.
En el marco del sigilo que envuelve esta tranquila espera, ni que decir tiene que también hay quien desespera. En todas las provincias se suceden capítulos de rumorología en los que se da por hecho la salida de consejeros y la entrada de savia nueva —alguna no tan nueva—. Hay quienes dicen que en la apuesta de Jaén cobra cada vez más fuerza la iliturgitana Micaela Navarro. Sigue sonando el nombre de Felipe López como sintonía de fondo, por si acaso. Dan por seguro que el bailenense Felipe Sicilia y la alcalaína Elena Víboras están también entre el puzle de Susana Díaz. Esos son los de ida. Entre los de vuelta, en Jaén se creen seguras las salidas de la carolinense Mar Moreno y del también alcalaíno Antonio Ávila. Lo que ocurre es que contentar a unos para dar bofetadas a otros no resulta políticamente correcto. Habrá que dejar pasar los días y esperar con paciencia para conocer el destino de unos y otros y comprobar cuál es la recompensa que tendrá una provincia después de normalizar las relaciones con una enemistada dirección: la andaluza.
En corto
No están en la hoja de ruta del PSOE, en el comienzo del curso político, las elecciones municipales. Ya se sabe que el embrollo andaluz eclipsa, en estos momentos, cualquier otro tipo de movimiento. Sin embargo, lo cierto es que lo hay. El último es el comentario que se sucede en los mentideros políticos sobre el candidato a la Alcaldía de Jaén. Después de que se diera por hecho el “rescate” y la “vuelta al ruedo” de Fernando Calahorro, ahora cobra más fuerza que el secretario general del PSOE de Jaén, Manuel Fernández, sea el aspirante al bastón de mando. Él dice que nadie lo tiene que convencer, porque sabe cuál es el lugar que le corresponde.
Bloc de notas
-Francisco Reyes, presidente de la Diputación Provincial de Jaén, juntó a su grupo de diputados, la semana pasada, para orientar el comienzo del curso político. Fue una cita de trámite en la que estuvo muy presente la idea de que una nueva era empieza para el socialismo jiennense, después de normalizar las relaciones con la dirección andaluza. Por cierto, dicen que la diputada María Angustias Velasco está harto arrepentida de aquel mensaje que dejó escrito en las redes sociales de apoyo al alcalde de Jun, José Antonio Rodríguez, en su fallido empeño por presentarse a las primarias.
-Siguiendo con el alcalde de Jun, rula por las redes sociales un mensaje en el que presume de haber logrado 1.973 avales. Y dice, literalmente: “A pesar de la neutralidad activa a favor de Susana Díaz por parte de Paco Reyes”. Hay que recordar que Jaén es la provincia que aporta el mayor número de militantes socialistas en Andalucía.