En tierra de meigas

El camino de Santiago es una vivencia con la que se puede conectar a diferentes niveles. La carencia de inquietud religiosa no impide un disfrute pleno de una experiencia única. Experiencia a la que no recomiendo acercarse con expectativas tan exigentes como las de conocerse a sí mismo o dirimir conflictos internos que nos perturban diariamente. Aconsejaría un disfrute sosegado de un paisaje embriagador y concentrarse en la propia respiración, todo lo demás aparecerá por añadidura. Los 25 kilómetros de media que diariamente tendremos que rendir nos enfrentarán con todo tipo de rozaduras y molestias, pero también con nosotros mismos dominando el plano psicológico al físico. Si tenemos la suerte de hacer el camino en solitario descubriremos una capacidad de concentración y asimilación de los detalles desconocida hasta ese momento. Los sonidos y olores recuperan una importancia que le es ajena en el día a día, la permeabilidad hacia lo que nos rodea nos hará recuperar un equilibrio que seguramente no recordamos la última vez que disfrutamos. De toda la monumentalidad, románica, gótica o celta, que podemos disfrutar en la zona de Galicia me quedo con sus catedrales naturales de impenetrables fragas de robles y soutos de castaños, con agrestes lomas y ecosistemas humanizados de rusticidad deliciosa. Para un andaluz el espectáculo resulta especialmente impactante, comenzar la jornada en la oscuridad de la madrugada rodeado de un denso orballo mientras te introduces por una pequeña senda en un profundo bosque, es directamente mágico. Ver como el amanecer aflora toda la gama de verdes y la niebla se convierte en una suerte de lluvia horizontal, es algo nuevo. Pero si todo esto lo rodeas de una convivencia entre peregrinos donde la amabilidad y el compañerismo son costumbre, tú deambular por estas tierras de interminables valles alfombrados con sabor atlántico será simplemente única. Hacer de tus vacaciones una verdadera desconexión llenando por igual retina y alma no requiere más que una mochila y ganas de sorprenderte, si es así, buen camino.

    29 jul 2014 / 22:00 H.