En la cresta de la ola roja
Cuando parecía que las ideologías se desdibujaban y que el PP iba a barrer en Andalucía, el PSOE logró salvar metafóricamente el cuello. Lo hizo gracias al recurso del miedo y a los recortes perpetrados por el Gobierno de Rajoy, pero también a 54 alcaldes todoterreno que le han demostrado a la ejecutiva provincial y a la ciudadanía que ellos sí son 'el camino seguro' y no un simple lema.
Durante dos semanas, los candidatos del PSOE y de IU a la Presidencia de la Junta de Andalucía llamaron, infatigablemente, a a los ciudadanos a detener, en Despeñaperros, la marea conservadora del PP y, el día D, Jaén, puerta de Andalucía, se convirtió en ese muro de contención para la izquierda. Con la reforma laboral y los recortes aplicados por los populares allí donde gobiernan, los jiennenses, como otros miles de andaluces, levantaron una nueva hilera en esa tradicional línea que separaba a la izquierda de la derecha. Y si el 22 de mayo fue el principio del hundimiento del PSOE y las generales lo sentenciaron definitivamente, las autonómicas del domingo fueron su resurrección. A pesar de la inercia azul, el Partido Popular solo venció porcentualmente en voto al PSOE en dieciséis de los 97 municipios de la provincia, mientras que IU se tuvo que conformar con un único triunfo en la tierra natal de su número 1 al Parlamento andaluz y alcalde de Canena, Juan Serrano.
Gracias a los resultados en ochenta pueblos, los socialistas han conseguido metafóricamente salvar el cuello y están a un mes de paladear la “gloria”, aunque sea relativa. Pero si la “horca” de los recortes fue determinante en la decisión de los electores jiennenses, no es menos importante la influencia de los 54 alcaldes que el PSOE tiene repartidos a lo largo y ancho de la provincia.
Suele decirse que, en los comicios municipales, los ciudadanos votan a la persona y, en las generales, al partido político o a la ideología. Pero ¿y en las autonómicas? A tenor de los resultados del domingo, no solo fue determinante la bandera del miedo que enarboló la izquierda. Es notable el efecto de la gestión municipal. 43 de los 54 alcaldes que gobiernan en la provincia bajo la sombra de la rosa pueden jactarse de haber hecho “pleno al quince” al sumar tres victorias consecutivas desde el 22 de mayo del año pasado.
Dos de los rostros de esa victoria son, por ejemplo, el regidor de Espeluy, Pedro Bruno Cobo, y el de Escañuela, Francisco Javier Sabalete Pancorbo. Con un 74,64% de los votos, Espeluy se ha convertido en el mayor granero de votos del partido del puño y la rosa. Es el municipio que más sufragios le brindó, el domingo, proporcionalmente al número de electores que tiene frente al PP, que solo obtuvo un 19,51%. El secreto —señala un alcalde “satisfecho” ante unos “resultados locales históricos” en unas elecciones autonómicas— es “trabajo, trabajo y trabajo”. “Las encuestas nos eran desfavorables, pero siempre dijimos que la que valía era la de ayer y, a escala autonómica, la gente dijo que quiere un Gobierno de izquierdas”, remata Bruno Cobo. Por otro lado, esa “polarización del voto” de la que habla el sociólogo de la Universidad de Jaén Felipe Domingo también benefició el domingo a ocho alcaldes socialistas que, a pesar del varapalo que sufrió su partido en las últimas generales, salen fortalecidos de este 25-M. Se trata de los regidores de Higuera de Calatrava, Hornos, Linares, Mancha Real, Noalejo, Peal, Puente de Génave y Torredelcampo. Pero no todo son triunfos. En relación con el 20 de noviembre, la mayoría de los alcaldes del PSOE en la provincia mejoraron sus resultados, excepto los de Santiago-Pontones, Pascual González, y Sorihuela de Guadalimar, Ana Belén Rescalvo. Pero la bajada es tan somera —un 0,63% y un 1,78%— que los dos pueblos siguen pintados de rojo en el mapa provincial.
Por otra parte, en una comparativa entre las municipales del 22 de mayo del año pasado y las autonómicas del domingo, el número de alcaldes socialistas que ven incrementar el porcentaje de votos hacia las siglas que representan no alcanza la treintena. Son veintiocho, en contraposición con los veintiséis que han perdido porcentualmente sufragios. Uno de ellos es el número 2 de ese cuadro de honor del PSOE de alcaldes jiennenses más votados, Francisco Javier Sabalete Pancorbo, con un 0,85% menos. No obstante, en todos esos casos son disminuciones de votos tan leves que no le quitan al PSOE su liderazgo. Donde sí es preocupante el descenso es en Baeza y en Bailén, donde el triplete de sus alcaldes es un sueño. Y lo es porque, en el juego electoral del domingo, el Partido Popular consiguió darle la vuelta al marcador. En el primero con once puntos más sobre los socialistas de Leocadio Marín y, en el municipio de la Batalla, con cerca de cuatro.
Hechas estas dos excepciones, los 54 alcaldes socialistas que gobiernan en Jaén han demostrado con estos resultados, tanto a su partido como a los ciudadanos, “día a día”, que ellos sí son “el camino seguro”, y no un lema electoral. Nuria López Priego /Jaén