Emprende que no es poco

Hoy jueves está convocada la tan hablada 'huelga general', las cifras, como siempre, bailarán entre extremos dependiendo de quién nos cuente su verdad. Si creemos a los sindicatos, seguramente presuman orgullosos de haber paralizado el país y podremos saber lo que nos ha costado a todos este singular día, 3.000 mil millones de euros habrán desaparecido, cifra que resulta de dividir el producto interior bruto anual entre cada uno de los días del año.

    29 mar 2012 / 11:53 H.

    La actual reforma laboral parece ser la principal causante del malestar sindical, el Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral es una compleja normativa que solo los verdaderos expertos en derecho laboral y economía de la empresa son capaces de descifrar y juzgar en su verdadera dimensión. Desde hace más de un mes y medio he escuchado multitud de valoraciones sobre la misma, personas de los más diversos ámbitos parecen tener solidas opiniones en las que te desvelan los secretos y las verdaderas consecuencias del Decreto-ley, que fluctúan entre el desastre o la vuelta al Medievo. Me llama la atención que el común de los mortales acerque al debate tabernero una ley tan compleja rivalizando en sesuda discusión técnica con la última alineación de la roja o el secreto del pollo a la Pantoja. Máxime cuando todavía no he escuchado a ningún verdadero experto que la satanice, como mucho la matizan o la mayoría la aplaude abiertamente. Sin embargo, estas autorizadas opiniones no intimidan a aquellos sectores que ven en esta reforma la prueba irrefutable de la vuelta a los modelos de explotación industrial de la Inglaterra del siglo XIX. El empresario vuelve a ser dibujado como el opresor esclavista que solo busca el enriquecimiento personal pese a quien pese y pise a quien pise. Este discurso demagógico siempre ha tenido su grupo de palmeros pero en el actual ambiente de frustración muchos pueden encontrar una doctrina que seguir en esta falsedad simplista. Ser empresario en 2012 es una mezcla de empecinamiento, ilusión, lucha desesperada  e insomnio. La aventura de emprender es una muestra de coraje donde la soledad y el riesgo son tus compañeros de viaje y en el Jaén del siglo XXI los empresarios son una “rara avis” que a pesar de generar el único empleo neto de la provincia deben soportar estigmas impropios de una sociedad occidental. A pesar de los inconvenientes existen personas que siguen soñando y transformando sus sueños en proyectos que enriquecen la ciudad donde nacieron. Tal es el caso de “Emotion Sports Club” donde hace año y medio, en plena crisis, un grupo de emprendedores jiennenses crearon el mejor centro deportivo de Jaén. Parece que, después de todo, la ilusión, la preparación y la honestidad tienen espacio para el merecido triunfo empresarial.
    Javier Morallón es profesor de Biología