Emotivo reencuentro en La Loma
Un grupo de sesenta y seis componentes de la octogesimonovena promoción de la Guardia Civil renovó en la Academia de Baeza su juramento de fidelidad a la bandera española. Fue en un acto presidido por el general Adolfo Gómez-Rico. Una placa inmortaliza la ocasión.
Un grupo de sesenta y seis componentes de la octogesimonovena promoción de la Guardia Civil renovó en la Academia de Baeza su juramento de fidelidad a la bandera española. Fue en un acto presidido por el general Adolfo Gómez-Rico. Una placa inmortaliza la ocasión. Miembros de la promoción que, hace más de un cuarto de siglo, prestaron juramento a la bandera en la Academia de Úbeda regresaron a La Loma para renovar su fidelidad, en este caso en Baeza. Los protagonistas revivieron las sensaciones y emociones que los embargaron entonces, cuando se disponían a incorporarse como agentes.
La ceremonia estuvo presidida por el general de brigada, jefe de la Jefatura de Enseñanza del Cuerpo y exdirector de la Academia de Baeza, Adolfo Gómez-Rico. Lo acompañaron en el estrado el alcalde del municipio, Leocadio Marín; su homólogo ubetense, José Robles, y el general y anterior director Antonio Parrilla. Pese a tratarse de una mañana nublada y fresca, el acto contó con el calor del público, formado en buena parte por familiares de quienes celebraban las bodas de plata” de su juramento. También asistieron el personal de la Academia y los alumnos que actualmente se forman en ella, la ciento diecisiete promoción.
Los sesenta y seis integrantes del grupo que renovó su juramento procedían de diferentes lugares de España. La mayoría continúa en el Instituto Armado, aunque hay casos en los que han pasado a la Policía Nacional o han ingresado en la vida civil.
discursos. Después del desfile y de que los participantes besaran la enseña nacional, comenzaron las intervenciones. El capitán José Luis González, en representación de la promoción, evocó las “interminables horas” de formación para convertirse en guardias. Destacó lo que se ha modernizado el Cuerpo en medios y en servicio e instó a quienes actualmente se preparan en las dependencias baezanas para que perseveren en la labor de engrandecimiento del Instituto Armado. Asimismo tuvo palabras de recuerdo para los trece compañeros que murieron en estos años, en especial para los caídos en acto de servicio. De hecho, se entregaron presentes a los familiares de estos últimos agentes, José Manuel Sánchez, Juan José Moreno y Marcos Custodio Muñoz.
Por su parte, el actual director del centro baezano, el coronel Vicente Pérez, subrayó la madurez de los miembros de la ochenta y nueve promoción y sus lazos de compañerismo. “Se nota su sentimiento por cumplir con el deber”, recalcó. Igualmente, dio las gracias a los docentes que formaron a estas personas, entre los que está el general Parrilla.
Tras el homenaje a quienes perecieron en acto de servicio y de la interpretación del himno del Cuerpo, se descubrió una placa que recuerda las “bodas de plata de la promoción” y agradece su servicio y su compromiso. El general Gómez-Rico, que también volvía, dijo a los agentes que en la Academia tienen su casa. Juan Rafael Hinojosa / Baeza