Primera prueba de fuego
El recién estrenado 2014 abre unos años de reñidas elecciones y aborda la primera prueba de fuego para grandes y pequeños partidos. El frío invernal dará paso a una acalorada primavera para los responsables políticos que se la juegan a una 'carta'. Europa queda lejos de Jaén solo en la distancia. La cita con las urnas elimina fronteras y hace que pueblos y ciudades confluyan en torno a un buen puñado de papeletas de diferente color que representan el presente y el futuro de veintisiete países.
Las organizaciones, mayoritarias y minoritarias, engrasan la maquinaria para llegar más reforzadas que nunca al 25 de mayo. Ese día, los ciudadanos elegirán a sus “voces” en la Eurocámara para los siguientes cinco años. Se trata de unos comicios de segunda clase que, sin embargo, adquieren una relevancia especial porque servirán para calibrar las fuerzas de cada uno. La provincia, que suele mirar a Europa cuando suenan las campanas de las ayudas al olivar, tendrá la oportunidad de expresar su desaliento o su gozo a través de una asistencia que se prevé menguada. Hay quienes dicen que los ciudadanos están más enfadados que nunca con Europa porque interpretan que las políticas de ajuste se dictan desde Bruselas. ¿Qué puede pasar? Primero, que los sentimientos —que son los que mueven a las personas— recorten la barrera del 50% en la que se mueve la escasa participación. Y segundo, que se confirme el naufragio del tradicional bipartidismo español en forma de severo castigo al PP y al PSOE.
La lectura que hacen desde la provincia los partidos con representación europea es diferente a tenor del color político. Los socialistas de Francisco Reyes están convencidos de que los jiennenses tienen guardado en el bolsillo un voto de castigo para los populares. Sus sondeos, a pie de calle, indican que la agenda reformista del Gobierno de Mariano Rajoy hace más daño en Andalucía que en otras regiones. Citan como ejemplos la poda en las subvenciones de la Política Agraria Común o la paralización de grandes y necesarias infraestructuras. La organización más votada en esta tierra de olivos cuenta con un aval: en treinta y cinco años ganó todas las elecciones, excepto las últimas generales, en las que se quedó a cuatro puntos de distancia con la segunda fuerza política más votada. Hay un ingrediente añadido a esta “salsa” de optimismo: el “huracán” Susana. La buena imagen que gana el Gobierno andaluz más arriba de Despeñaperros puede tener su reflejo de rentabilidad en las urnas. Y hay algo más: el Partido Socialista interpreta como una ventaja la orfandad en la que se encuentra el Partido Popular en Andalucía. No les preocupa que la alternativa se resuelva en las próximas semanas. Mayo está a la vuelta de la esquina. No hay tiempo para modelar a un líder.
En el otro extremo se encuentran los populares de José Enrique Fernández de Moya. Mañana empezarán a planificar la campaña con la mirada puesta en la importancia que tiene Europa en la toma de decisiones que afectan directamente a los jiennenses. Ni que decir tiene que el partido que gobierna en España aprovechará la negociación de las subvenciones agrarias para llevarse al electorado a su terreno. En una etapa en la que se habla de recuperación económica y de primeros pasos hacia la creación de empleo resulta obvio que los fondos inyectados a los ayuntamientos con vistas a la inserción en el mercado laboral serán aprovechados para hacer terapia de grupo con los ciudadanos. Si lo ven necesario llamarán a las puertas para intentar convencer de la importancia de tener un partido fuerte, sólido y con amplia representación en el Parlamento Europeo. Está garantizada la presencia de líderes regionales, nacionales y miembros del Gobierno en actos públicos en ciudades y municipios estratégicos.
Izquierda Unida aprovechará el tirón de la desazón política del ciudadano para incrementar su reputación en las urnas. Es la llave de la gobernabilidad de muchos pueblos y ciudades de Andalucía y confía en que su estilo le reporte algún rédito. Las estadísticas auguran un reparto entre los minoritarios mayor que en las europeas de 2009.
Lo que está claro es que lo que se resuelva el próximo 25 de mayo tendrá mucho que ver con la evolución de las dos grandes crisis que tiene España, y por ende Andalucía y Jaén, en estos momentos: la económica y la institucional.
Lo que estaba escrito en el guion de Valladolid
Estaba escrito en el guion que el Partido Popular se concentraba el fin de semana para tratar solo y exclusivamente los asuntos enmarcados dentro de su convención. La sucesión en Andalucía no figuraba entre los platos preparados para la gran “comida” de Valladolid. Ni siquiera para el postre. José Enrique Fernández de Moya fue protagonista con la ponencia en la que habló de economía y empleo, pero cierto es que no hubo “nada de nada” de su previsible salto a la dirección regional. Hay quienes dicen que esta semana será decisiva para nombrar candidato. Mientras tanto Javier Márquez, el concejal de Urbanismo aspirante a alcalde de Jaén, no para de morderse las uñas.