El valor de la unidad

Es un defecto de ricos y de nuevos ricos no valorar lo que se tiene. Desde hace siglos ha sido un valor universal la unidad. ¡Quién nos iba a decir!, que sumergidos en la Unión Europea, volveríamos a poner en juego la unidad de actuación, y para llegar ¿a dónde? Por el lado de la izquierda, la utopía de la fraternidad universal, de la eliminación de las fronteras, de la igualdad de todos los seres humanos, ha sido un principio irrenunciable en los últimos 150 años.

    08 oct 2012 / 18:14 H.

    Ahora con la globalización, y con la única diferencia de criterio de frenar o acelerar esta ilusión, unidad y universalidad han sido un camino permanente. Desde la derecha: la unidad de mercado, la eliminación de barreras aduaneras, la libre circulación de personas y capitales, y un largo etcétera, han propiciado también el acercamiento a nuestros vecinos, la integración con los demás países de la Unión Europea y la potenciación de todos los Organismos Supranacionales. El compromiso de acción común de los últimos cuarenta años y la voluntad de integración de distintos países vecinos ha sido la mejor manera de evitar enfrentamientos y consolidar el progreso y la paz, nunca ha sido puesta en tela de juicio. No ha habido dudas en esta hoja de ruta por parte de ninguna ideología en España ni en Europa, salvo la de algunos partidos marginales o antisistema. Las divergencias han podido estar en la velocidad de la integración, en las dificultades económicas, en cuestiones de tiempo pero nunca de fondo. ¿Por qué todo este malestar propiciado por los partidos “supuestamente” más europeístas del arco parlamentario español: Convergencia Democrática de Cataluña (con la independencia) y el Partido de los Socialistas de Cataluña (con el federalismo)? Primero vamos a ver de qué hablamos: ¿ponemos una frontera en el Ebro?, ¿inventamos diecisiete mini-estados con qué competencias?, ¿segregamos dos mini-estados del Estado español para volver al año 1512? Y todo ello, por qué y para qué. ¿Serán con esto los ciudadanos de Cataluña más libres y tendrán más prosperidad de la que han tenido entre 1980 y 2010? La experiencia de estos treinta años, es que se trata del mayor periodo de prosperidad y libertad de la que han disfrutado todos los habitantes de Cataluña en toda su historia, no una selecta minoría. A ello han contribuido el sentido común, la buena voluntad, la capacidad de trabajo y el esfuerzo de todos los catalanes, de sus políticos y de los dirigentes de los partidos. También el resto de los españoles, todos hemos empujado a tal fin. Ahora no podemos ni traicionarnos ni estropearlo.

    Francisco León Valenzuela es abogado