El TSJ andaluz ve 'carácter adoctrinador' en un libro Educación para la Ciudadanía

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha declarado que el libro 'Educación para la Ciudadanía' (EpC) de la editorial  McGraw Hill tiene 'carácter adoctrinador' y, por ello, ha eximido de  la obligación de asistir a clases de la mencionada asignatura y de  ser evaluado mientras se utilice este libro al hijo menor de una  familia de Bollullos Par del Condado (Huelva) que había interpuesto un recurso

    20 oct 2010 / 16:19 H.

    contencioso-administrativo contra el contenido del  mencionado texto.
    En la sentencia, de fecha 15 de octubre de 2010 y a la que ha  tenido acceso Europa Press, el Alto Tribunal argumenta que el libro  de McGraw Hill, el elegido por el IES 'Delgado Hernández' de  Bollullos donde estudia el menor, vulnera los artículos 16.1 y 27.3  de la Constitución. 
    Es decir, los artículos donde se garantiza "la libertad  ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades  sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el  mantenimiento del orden público" y "el derecho que asiste a los  padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que  esté de acuerdo con sus propias convicciones", respectivamente.
    Esta familia onubense interpuso el año pasado un recurso  contencioso-administrativo contra dos resoluciones dictadas por el  viceconsejero de Educación de la Junta de Andalucía --una en 2008 y  otra en 2009-- en la que, por una parte, se desestimaba la petición  de los padres de que su hijo no asistiera a clase ni fuera evaluado,  y por otra, se declaraba que el libro no tenía carácter adoctrinador  y que sus contenidos respetaban los principios y valores  constitucionales.
    Ante ello, los padres solicitaron que se declararan nulas ambas  resoluciones de la Consejería, así como que se confirmara el carácter  adoctrinador y "contrario a la neutralidad ideológica y principios  constitucionales" del libro y que no se obligara a su hijo a asistir  a clases y ser evaluado. 
    La Junta de Andalucía sostenía en su defensa que "dichos derechos  no han sido vulnerados por la impartición de la asignatura con el  libro cuestionado" porque el Servicio Provincial de Inspección  educativa de Huelva realizó un informe sobre el mismo en las  "unidades y puntos" que los padres habían censurado y calificado como  "de izquierdas o progresista" y no encontraron en ellos ningún  aspecto adoctrinador.