El tranvía descubre monumentos

El monumento en honor a los Donantes de Sangre convive con los jiennenses desde el 18 de abril de 1999, al comienzo de la segunda legislatura de Miguel Sánchez de Alcázar. Se ubicó en la entonces isleta de la Avenida de Madrid. Fue realizada por el artista Constantino Unghetti, que utilizó piedra de cantería en el basamento y el manantial y cobre en la estructura que representa una H idealizada (símbolo de la hermandad), estructura que, a su vez, soporta una cruz azul con gota de sangre, construidos con gruesos vidrios azul y rojo al estilo vidriera. Sentado en el basamento de la fuente, un hombre desnudo se inclina para beber de ella el agua de la vida.

    07 feb 2011 / 16:45 H.

    Esta simbólica y bella estampa recobra fuerza y un lugar privilegiado una década después, con la construcción del tranvía. Es como si nunca hubiera estado ahí y, ahora, se colocara al paso del nuevo transporte. Lo mismo ocurrió en Tenerife con la calle Imeldo Serís, un entorno peatonal presidido por la escultura de una mujer que pasó desapercibida hasta que se construyó el tranvía. Esa es la verdadera transformación urbanística.