El tráfico, ¡ay el tráfico!

No tiene arreglo, o sí, pero nadie lo arregla. El caso es que el problema del tráfico en la capital se acrecienta día tras día. Es insufrible. Ahora porque han cortado la calle Bernabé Soriano, antes porque llovió y ¿después…? La conclusión es que no se puede circular por una ciudad demasiado condensada, donde todos cogemos el coche para ir al cuarto de baño y en la que los viales alternativos brillan por su ausencia.

    02 feb 2009 / 18:55 H.

    En una capital de provincia, algo reivindicado por el Ayuntamiento desde el primer día de su constitución, se echan de menos grandes circunvalaciones y una política de transporte público acorde con el siglo en el que vivimos. Recuerdo que hubo una ocasión en la que un concejal de Urbanismo, al que no quiero nombrar, dijo que el futuro de Jaén pasa por cobrar a los ciudadanos que quieran acceder en coche al centro. Pues no. El futuro de Jaén pasa por un servicio de autobuses con transbordo que lleguen a todos los barrios con puntualidad británica, con enlaces milagrosos con el tan polémico tranvía y con aparcamientos por todos los rincones de la ciudad. ¡Ah! Y con mano dura para quienes incumplan las normas cívicas y de circulación.