El temporal deja embalses a rebosar y carreteras destrozadas
La Agencia Estatal de Meteorología dice que el tiempo tiende a mejorar y que la lluvia dará una tregua, al menos, este fin de semana. Sin embargo, a su paso deja embalses a rebosar —el Giribaile ha llegado a estar al 113% de su capacidad— y carreteras destrozadas. Cerca de una treintena de vías, especialmente de la red secundaria, permanece cortada.
La Agencia Estatal de Meteorología dice que el tiempo tiende a mejorar y que la lluvia dará una tregua, al menos, este fin de semana. Sin embargo, a su paso deja embalses a rebosar —el Giribaile ha llegado a estar al 113% de su capacidad— y carreteras destrozadas. Cerca de una treintena de vías, especialmente de la red secundaria, permanece cortada. Observar la provincia de Jaén desde el aire no debe ser nada agradable. En algunas zonas solo se vería agua y más agua. Aunque la lluvia remite y el riesgo de inundaciones es menor, la Subdelegación del Gobierno, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Andújar mantienen, por cuarto día consecutivo, el plan de emergencias para evitar cualquier sorpresa desagradable. Uno de los puntos más vigilados es el río Guadalquivir a su paso por Andújar. Ayer se encontraba a “dos metros” por debajo de la cota de peligro —que es 200 metros—, toda vez que, “afortunadamente, el nivel general del río bajó bastante”, según informó el subdelegado del Gobierno en Jaén, Juan Lillo. En cuanto a la pedanía de Mogón, en Villacarrillo, el representante del Gobierno reconoció que la situación se ha estabilizado y que el peligro de inundaciones es cada vez menor, si bien no se le quitará ojo al río Guadalquir a su paso por la población, donde siguen desalojadas siete familias. “Es un sin vivir. Te despiertas con cualquier ruido y te levantas sobresaltada e instintivamente te asomas a la ventana a ver como va de nivel del río, yo tengo como referencia un viejo árbol”, relata Francisca Cabrera, una vecina del barrio de La Barca. Celedonia Martínez de 87 años vive sola y asegura que a ella no le da miedo el agua y que, si por ella, fuera no se iría de su casa. “He visto muchas y esta no me preocupa”, espeta.
Su fuerza contrasta con el miedo que pasaron los propietarios de una nave de Beas de Segura cuando vieron como había quedado tras el corrimiento de tierra de un olivar. El deslizamiento ocasionó graves daños en el lateral de la instalación. Los vecinos que habitan en las viviendas próximas escucharon un gran ruido y reconocen que se llevaron un buen susto. La nave alberga una empresa de venta de productos y maquinaría para el campo y está ubicada a la entrada del casco urbano, frente al campo de fútbol. Por fortuna, solo hubo que lamentar daños materiales. En Villacarrillo, la carretera que atraviesa la Sierra de Las Villas se rompió. En esta ocasión, en pocos días, por dos sitios diferentes, pero por causas similares, desprendimientos que han bloqueado el paso por completo. Una carretera que, bajo la denominación de JH-7155, no cuenta con el mantenimiento que muchos usuarios quisieran. Por su parte, en Úbeda, el Ayuntamiento ya ha calculado lo que costará arreglar los desperfectos causados por el temporal que sufre la provincia desde que comenzó el mes de marzo. Según el equipo de Gobierno, la primera estimación apunta que las obras de mejora de los caminos rurales del término municipal valdrán unos treinta mil euros. La Administración local ubetense trasladará a la Junta de Andalucía un informe completo de daños para que “asuma su competencia y no deje solo al Ayuntamiento en las tareas de reparación”. Los desprendimientos de tierra y de árboles, así como las grietas, también han causado desperfectos en otros municipios, como Ibros, en la carretera que conecta con Linares. La lista de daños es interminable a la espera de que del balance definitivo. Por lo que respecta a los pantanos, la mayoría continúa aliviando agua —600.000 litros por segundo—. En concreto, lo hacen, desde hace días, los embalses del Tranco de Beas, Guadalmena, Guadalén, La Fernandina, Rumblar, Jándula, Aguascebas, Bolera, Dañador, Giribaile, Quiebrajano y Víboras. Informan Fernando Cano, Francisco Juan Torres, José Herreros y Laura Martínez. Javier Esturillo / Jaén