El Supremo mantiene los 12 años de cárcel al violador de su sobrina
El Supremo confirma íntegramente la sentencia de la Audiencia de Jaén que condenó a doce años de prisión a un vecino de Torredelcampo por violar a su propia sobrina, centenares de veces, durante más de un lustro, cuando la niña tenía entre 6 y 11 años. El hombre deberá ingresar en la cárcel de forma inmediata. El Alto Tribunal rechaza todos los argumentos exculpatorios planteados por la defensa de Miguel Ángel P. S. De este modo, ratifica todos y cada uno de los aspectos recogidos en la sentencia que dictó la Sección Segunda el pasado mes de noviembre.

La resolución consideró probado que este vecino de Torredelcampo agredió sexualmente a su propia sobrina en numerosas ocasiones entre 1996 y 2001. Relata que el procesado aprovechaba que la niña, nacida en noviembre de 1990 —hoy tiene 23 años—, pasaba largas temporadas en casa de su abuela, debido a que sus padres eran feriantes y no podían cuidar de ella. Así, los magistrados concluyeron que la niña, inicialmente, fue sometida a tocamientos. Después, llegaron las relaciones sexuales completas. En la sentencia de la Audiencia se habló de sexo oral, de masturbaciones y de penetraciones, siempre en contra de la voluntad de la menor. Actos que ocurrían cuando estaban a solas en el sótano o en una habitación. “Es imposible determinar el número de veces que la agredió”, añadió la resolución judicial.
En principio, la niña no denunció a su tío por miedo a que se enteraran sus padres y por las amenazas que recibió. Finalmente, acudió al Juzgado al cumplir los 20 años. En el juicio, celebrado el pasado 23 de octubre, Miguel Ángel P. S. negó todos los cargos: “Nunca la he tocado. ¿En qué cabeza cabe eso?”, se preguntó. Para defender su inocencia, argumentó que su sobrina lo denunció por dinero: “Mi hermano —el padre de la víctima— reclamó la parte de la herencia que le correspondía”, explicó. No obstante, la Audiencia rechazó este argumento. Además, los magistrados dieron total credibilidad al testimonio de la víctima. En su recurso al Supremo, la defensa de Miguel Ángel P. S. hizo hincapié de nuevo en que la joven presentó la denuncia contra su tío como represalia por cuestiones económicas. El Alto Tribunal vuelve a desmontar este argumento y da validez total al relato de la agredida. “Es coherente, lógico y persistente”, añade. Recuerda, además, que está apoyado por otros testimonios, en concreto, su madre y un novio a los que contó lo que le había pasado de pequeña, y avalado por los peritos.
A prisión. La defensa de este torrecampeño también trató de argumentar que la niña tendría que haber sufrido desgarros importantes en caso de haber sido violada por un hombre mucho mayor y que nunca acudió al médico por ello ni fue atendida. El Supremo responde que esa afirmación es solo una hipótesis. De este modo, el Alto Tribunal ratifica íntegramente los 12 años de cárcel para Miguel Ángel P. S. por un delito continuado de agresión sexual. Además, deberá pagar una indemnización de 100.000 euros a la víctima por los daños ocasionados y las secuelas que sufre (padece una discapacidad del 33 por ciento).
La Sección Segunda de la Audiencia, que fue el tribunal donde se juzgó este caso, ya ha notificado la resolución al condenado. Al respecto, le da un plazo de tres días para ejecutarla, es decir, para que ingrese voluntariamente en el Centro Penitenciario de Jaén.