El sueldo del funcionario catalán, en el foco de nuevos ajustes

Es la crónica de una decisión no anunciada como tal, pero de la que se tenían más que serias sospechas. La Generalitat de Cataluña recortará de nuevo el año próximo el sueldo de los empleados públicos y realizará despidos, eso sí, 'muy selectivos', según ha especificado el propio presidente del Gobierno catalán, Artur Mas.

    23 nov 2011 / 10:10 H.

    Todo, en aras a cumplir con el objetivo de reducción de déficit para intentar reactivar la economía. La medida se circunscribe a organismos que han perdido atribuciones y no pueden permitirse las plantillas con las que cuentan en la actualidad, un exceso de personal que se ha ido acumulando en los últimos años de ejecutivo tripartito, con un volumen de nóminas que ahora se considera por encima de las posibilidades. Hay que recordar que el primer recorte llegó directamente de Zapatero, con un cinco por ciento de promedio para todos los empleados públicos, aunque ahora no es ha especificado el porcentaje. Tampoco se descarta ahora vender patrimonio público y privatizar la gestión de algunas infraestructuras. En esta misma línea, el Gobierno catalán en bloque y los altos cargos ya han anunciado también que renunciarán a la paga extraordinaria de Navidad, como ya lo hicieran el año pasado con el objetivo de dar ejemplo de austeridad a la ciudadanía. Una decisión que lleva acarreado que vean reducido su sueldo entre un 20 y un 25 por ciento en solo dos años. 
    Pero si sintomático es que los catalanes se aprieten aún más el cinturón, también hay que prestar atención al hecho de que el PP en esa comunidad autónoma se dé también por satisfecho con el nuevo plan de ajuste, además de ofrecer su colaboración para plantear una batería de medidas en esa línea. Ese es el duro camino que espera a partir de ahora y parece meridianamente claro que no se exportará a otras comunidades.