El segundo detenido por los tirones es un “niño” de 16 años

La búsqueda ha finalizado. La Policía Nacional ha practicado el segundo arresto en relación a la oleada de tirones registrada en la capital durante los primeros veinte días de agosto. Se trata de un “niño”, con 16 años recién cumplidos y que, pese a su corta edad, ya había tenido otros encontronazos con la Justicia. De hecho, ya pesaba contra él una reclamación judicial. Además, el arresto fue cogido con las manos en la masa, cuando trataba de desvalijar un vehículo en la calle Fuente del Corzo, en el barrio de Las Fuentezuelas. En concreto, los agentes sorprendieron al adolescente forzando la puerta trasera del coche, una labor que estaba realizando junto a un compinche. Al percatarse de la presencia policial, ambos jóvenes salieron corriendo. Uno de ellos arrojó al suelo un casco y una mochila, para tratar de dificultar la persecución. Finalmente, los funcionarios pudieron capturar a uno de los presuntos autores, mientras que el otro consiguió eludir el cerco y escapar.

27 ago 2015 / 07:52 H.


La patrulla trasladó a las dependencias de la Comisaría al adolescente, al que se le imputó un delito de robo con fuerza en grado de tentativa. Una vez que fue identificado, los agentes comprobaron que estaba siendo buscado en relación a la oleada de tirones registrada en la capital en las primeras semanas de agosto. En concreto, los investigadores creen que este adolescente puede estar detrás de ocho robos con violencia en los que, presuntamente, participó junto con Fernando M. V. Este vecino de la capital, de tan solo 18 años, fue detenido hace una semana y enviado a prisión preventiva. Una decisión que fue ratificada ayer mismo por el magistrado Ramón Artacho Melero, después de que varias víctimas de los “tirones” lo identificaran plenamente como el autor.
Tras la primera detención, los esfuerzos de la Policía Nacional se centraron en localizar al segundo de los tironeros. Ambos trabajaban en grupo, siempre en el casco antiguo y siempre con mujeres como víctimas. Se acercaban a ellas por la espalda y de forma sorpresiva para arrebatarles el bolso con sus pertenencias de un fuerte tirón. En apenas dos semanas, se acumularon en la Comisaría casi una decena de denuncias por hechos similares.
El primero en caer fue Fernando M. V. Tras robar a una mujer en la calle Sagrado Corazón de Jesús, arrojaron el móvil de la víctima en un contenedor. Los ladrones suelen deshacerse de estos terminales, pues suelen ir provistos de sistemas que permiten su localización. Una vecina escuchó el sonido del móvil y lo sacó de la basura. El teléfono tenía una huella, que permitió identificar al presunto autor del robo. Se trataba de Fernando M. V. Después, las víctimas confirmaron que ese joven de la capital era uno de los dos asaltantes. Está en prisión preventiva. Su compinche ya duerme en un centro de menores.