El SAS indemniza con 106.000 euros a los padres de una joven que falleció en Urgencias

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha dictado una resolución por  la que indemniza con 105.711 euros a los padres de una joven de 22  años que falleció en agosto de 2006 tras ser atendida  "incorrectamente" en el servicio de Urgencias del Hospital  Universitario de Puerto Real (Cádiz), según informó hoy el Defensor  del Paciente. 

    30 mar 2010 / 19:22 H.

    En un comunicado, el Defensor del Paciente aseveró que la joven  falleció "por un defectuoso tratamiento médico recibido" tras  ingresar en el servicio de Urgencias aquejada de un dolor torácico a  nivel de los hombros y reborde costal izquierdo, sin fiebre, con tos  irritativa, y que aumentaba con los movimientos y la tos.  Así, le realizaron una auscultación pulmonar y cardiaca sin  hallazgos patológicos. En las extremidades inferiores descartaron  signos compatibles con una trombosis venosa profunda, el hemograma,  la bioquímica y el estudio de coagulación también eran normales. En  la radiografía de tórax tampoco había infiltrados o derrames  torácicos.

    En resumen, la clínica inicial era inespecífica y se desconocía el  origen del dolor, por lo que se consultó con Medicina Interna, que  consideró la posibilidad del tromboembolismo pulmonar (TEP) y le  solicitó de urgencias un TAC helicoidal, pero se suspende porque "la  paciente se asfixiaba al tener los brazos en la nuca".  Posteriormente, el internista dio el alta a la paciente con  diagnóstico de dolor osteomuscular con contractura muscular y  ansiedad. El Defensor del Paciente relató que el dictamen del Servicio de  Aseguramiento y Riesgos, dictamen pericial encargado por el propio  SAS, estableció que en la asistencia recibida ese día "se echa en  falta la realización de una gasometría arterial y de una ganmagrafía  pulmonar, ambas pruebas están indicadas en caso de dolor torácico y  disnea", concretamente la última prueba ante la sospecha de un  posible embolismo pulmonar.  Según dijo, la condena es por "conducta omisiva" en cuanto a la  realización de pruebas diagnósticas. Así, señaló que el SAS concluyó  en su resolución que "puede establecerse la existencia de una  relación de causalidad" entre el fallecimiento de esta joven y la  falta de realización de pruebas diagnósticas, por lo que acordó una  indemnización de 105.711 euros a favor de los padres progenitores de  la fallecida.
    (EUROPA PRESS)