El PSOE tilda de 'error' construir la intermodal 'a cinco kilómetros'
N. L. P. /Jaén
El PSOE se suma a las críticas de transportistas y comerciantes y considera que construir la intermodal 'a cinco kilómetros' es un 'error'. Frente a Vaciacostales, aboga por localizarla en Renfe y soterrar las vías del tren. Este es uno de los ejes de las alegaciones que elevará al PGOU, en las que apuesta por el derecho a la vivienda.
N. L. P. /JaénEl PSOE se suma a las críticas de transportistas y comerciantes y considera que construir la intermodal 'a cinco kilómetros' es un 'error'. Frente a Vaciacostales, aboga por localizarla en Renfe y soterrar las vías del tren. Este es uno de los ejes de las alegaciones que elevará al PGOU, en las que apuesta por el derecho a la vivienda.
“Desequilibra y vacía el centro”. Esta frase de María del Mar Shaw resume el rechazo rotundo del PSOE a que la estación intermodal se construya en Vaciacostales, tal y como propone el PGOU que el PP aprobó inicialmente en el pleno del 29 de febrero. En la línea de transportistas y comerciantes, los socialistas critican que, de ejecutarse una medida que decidida “de espaldas a los agentes implicados”, Jaén sería la primera ciudad con una estación “a cinco kilómetros”. Y, frente a ella, abogan por mantener la estación en Renfe, “con su intermodalidad ferroviaria, tranviaria y autobús”, y por soterrar las vías del tren, como había proyectado la coalición de izquierdas en el PGOU que pergeñó en el mandato anterior. Así —señalan—, se conseguiría la permeabilidad de la ciudad norte-sur, así como un nuevo corredor verde.
Este es el único punto relacionado con los transportes de una alegación que gira sobre el derecho constitucional a la vivienda. Según los socialistas, la propuesta del equipo de Gobierno no lo protege, al dejar en manos de la iniciativa privada el futuro urbanístico de Jaén. “El desarrollo del suelo lo deciden los privados”, se quejó Manuel López, que insistió en que, en el planeamiento aprobado inicialmente, existe un “desequilibrio” claro entre el interés privado y el público, al que deja “a cero”.
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