El propietario de los caballos de Quesada, obligado a alimentarlos
El hombre detenido en Quesada como presunto autor de un delito de maltrato animal por mantener supuestamente a caballos en 'estado crítico de desnutrición y pésimas condiciones higiénico y sanitarias' es obligado por el juez a alimentarlos y a proporcionarles el cuidado que merecen. Fuentes de la Guardia Civil confirman que el propietario del picadero en el que fueron descubiertos en 'estado crítico' los equinos debe proporcionarles comida y respetar las condiciones higiénicas y sanitarias de las instalaciones.
Para certificar que así es, agentes de la Benemérita y operarios de la Oficina Comarcal Agraria realizan visitas periódicas a la explotación. Del mismo modo, la Guardia Civil mantiene abiertas todas las líneas de investigación y no descarta que aparezcan más caballos muertos en otras fincas cercanas.
La hipótesis que cobra más fuerza, según la Guardia Civil, apunta a que el picadero fuera supuestamente utilizado como tapadera para el tráfico de caballos de raza. Solo así se entiende que, en el momento de su detención tratara de ocultar un pura raza lusitano, según pudo saber este periódico. Sea como fuere, tanto organizaciones de defensa de los animales como vecinos de Quesada expresan su indignación y malestar, a través de las redes sociales, por el estado en el que fueron hallados los caballos en la finca.
Según informó el Instituto Armado, el arresto de este hombre, propietario de un establecimiento dedicado al cuidado de estos animales, se produjo a las tres y media de la tarde del pasado día 17. Fue a raíz de una aviso cuando la Benemérita realizó una inspección ocular antes de proceder al acceso al picadero. La patrulla de Quesada solicitó el apoyo del Servicio de Protección de la Naturaleza y se comprobó que los caballos no contaban con la identificación necesaria, al carecer del microchip que exige la ley. Además de los ejemplares en “estado crítico”, fueron localizados otros tantos “muertos y enterrados en distintas fincas ubicadas en el término municipal de Quesada”. Igualmente, fue detenido otro varón, en este caso como presunto autor de un delito de desobediencia a agente de la autoridad, al ser sorprendido por la Guardia Civil a un kilómetro del mencionado recinto, tratando de esconder uno de los caballos intervenidos y ello “pese a la comunicación efectuada de forma clara, expresa y concreta de no mover ningún equino mientras se realizaban las gestiones de verificación y auxilio de los animales”.
Javier Esturillo/Jaén