El PP mantiene como su portavoz en Quesada al concejal imputado
El aparejador Juan Carlos Granados, portavoz municipal y presidente del PP de Quesada, imputado por falsificar visados de obra, continúa con sus responsabilidades políticas. La dirección provincial de su partido lo mantiene en sus cargos hasta que la Justicia decida sobre su caso.
Juan Carlos Granados Padilla, aparejador municipal de Huesa que, actualmente, es investigado por la Justicia por un presunto delito de falsedad documental al emitir supuestos visados falsos de obra, se mantendrá en sus cargos políticos por el momento.
Juan Carlos Granados Padilla, aparejador municipal de Huesa que, actualmente, es investigado por la Justicia por un presunto delito de falsedad documental al emitir supuestos visados falsos de obra, se mantendrá en sus cargos políticos por el momento.
Es la decisión que adoptó, ayer, la dirección provincial del PP, que considera que, hasta que no analicen las explicaciones y los documentos que el propio Granados les aportó, no adoptarán medida interna alguna. El edil quesadeño, presidente del partido en este municipio y portavoz en la Corporación, se reunió ayer con su coordinador comarcal, Ángel Ordóñez, y con el coordinador general de los populares jiennenses, Miguel Contreras.
La dirección provincial del Partido Popular de Jaén, como ya hizo al hacerse públicas las sospechas sobre este concejal (JAEN, 16 de febrero, página 15) dejó claro que aguardarán al resultado del proceso judicial abierto contra él que, como precisaron, nada tiene que ver, salvo que se demuestre lo contrario, con su labor política. Después de escucharlo ayer, además, se valoró que él mismo haya reconocido las supuestas irregularidades en su actividad profesional y que, según se precisó a este periódico, incluso, se haya prestado a solventar los perjuicios causados a los propietarios de las viviendas cuyas obras haya visado.
El Colegio de Aparejadores de Jaén, al que pertenece este político por su actividad profesional, fue el que denunció ante la Fiscalía que, supuestamente, Granados Padilla ha dado el visto bueno a trabajos en inmuebles en Quesada, su lugar de residencia. La Fiscalía dio traslado a los juzgados de Cazorla, que lo llamaron a declarar para, después, ser imputado por un delito de falsedad documental. Paralelamente, en un escrito, el concejal quesadeño reconoció los hechos y los achacó a su situación familiar. José Rodríguez Cámara /Jaén