El peligro de las mascotas 'raras'
Antonio Heras /Jaén
Tener una boa o una iguana como mascotas parece atractivo pero, con el tiempo, los cuidados constantes que exigen y la longitud que llegan a alcanzar hacen que algunos dueños decidan liberarlas en el campo. Muchos animales exóticos mueren y, los que sobreviven, suponen un peligro para el medioambiente.
Antonio Heras /JaénTener una boa o una iguana como mascotas parece atractivo pero, con el tiempo, los cuidados constantes que exigen y la longitud que llegan a alcanzar hacen que algunos dueños decidan liberarlas en el campo. Muchos animales exóticos mueren y, los que sobreviven, suponen un peligro para el medioambiente.
La leyenda más famosa de Jaén trata de un lagarto de gigantescas dimensiones que aterrorizó a los vecinos de La Magdalena en tiempos remotos. Una de las “teorías” que trata de dar visos de realidad a esta historia habla de un rico aristócrata que, a su regreso de las Américas, se trajo consigo una curiosa mascota: un pequeño caimán. Al crecer, sin embargo, el capricho se le fue de las manos y decidió soltarlo en el campo, con tan mala suerte que, en lugar de morir o alejarse del lugar, se instaló en una cueva cercana al cerro de Santa Catalina. El final, feliz para los residentes y trágico para el reptil, lo conocen casi todos los jiennenses.
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