El peligro de las mascotas 'raras'

Antonio Heras /Jaén
Tener una boa o una iguana como mascotas parece atractivo pero, con el tiempo, los cuidados constantes que exigen y la longitud que llegan a alcanzar hacen que algunos dueños decidan liberarlas en el campo. Muchos animales exóticos mueren y, los que sobreviven, suponen un peligro para el medioambiente.

    21 may 2012 / 09:58 H.


    La leyenda más famosa de Jaén trata de un lagarto de gigantescas dimensiones que aterrorizó a los vecinos de La Magdalena en tiempos remotos. Una de las “teorías” que trata de dar visos de realidad a esta historia habla de un rico aristócrata que, a su regreso de las Américas, se trajo consigo una curiosa mascota: un pequeño caimán. Al crecer, sin embargo, el capricho se le fue de las manos y decidió soltarlo en el campo, con tan mala suerte que, en lugar de morir o alejarse del lugar, se instaló en una cueva cercana al cerro de Santa Catalina. El final, feliz para los residentes y trágico para el reptil, lo conocen casi todos los jiennenses.
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