El 'parto' de la Presa de Siles

José Rodríguez Cámara/Jaén
En España, en 1987, gobernaba Felipe González, la Democracia era joven y a los policías les llamaban 'maderos', todavía vestían el uniforme marrón. En Segura, los alcaldes se pusieron de acuerdo para exigir que el Estado construyera una presa.

    21 feb 2012 / 11:07 H.

    Un cuarto de siglo después, su anhelo está próximo a cumplirse.
    ¿Para que sirve un político? Para marcar las prioridades de las administraciones y ¿dónde hay un ejemplo de ello? En la Presa de Siles. El proyecto, se mire por donde se mire, es beneficioso para la comarca de Segura. Cuando esté construido, este pantano abastecerá a doce mil personas, evitará en parte las inundaciones de la comarca, generará unos 3,5 megawatios de energía eléctrica, podrá ser navegable y dará riego a unas cinco mil hectáreas de campos de labor. Los alcaldes de esta zona de la provincia, una de las más alejadas de los criterios de convergencia europea, lo saben y por eso, en 1987, le pidieron al que era presidente del Gobierno, Felipe González, que construyera un embalse. A González le dio el revelo Aznar, del PP, a este, Zapatero, del PSOE, y, de nuevo, un popular está en La Moncloa, Mariano Rajoy. Si nada se tuerce, será este último mandatario, un cuarto de siglo después, el que podrá decir: “En mi mandato se acabó la Presa de Siles”. Conclusión: la voluntad política es el principal obstáculo que ha tenido esta obra.
    Lo más curioso es que esta infraestructura no acumula décadas de trabajos. No es la presa china de las Tres Gargantas, ni siquiera es similar al pantano del Tranco, que tardó tres lustros en construirse y con las técnicas del siglo pasado, y que, como la Presa de Siles, está en el Parque Natural de Cazorla Segura y Las Villas.   Se trata de una infraestructura muy viable “técnicamente hablando”. Lo dice el ingeniero jefe de la Confederación Hidrográfica en Jaén, José Martín, que admite que le dedicó más tiempo a la presa hasta el día que comenzaron los trabajos, en 2008, que a pie de obra. La intervención está ya al 80% y, ayer mismo, se autorizó una nueva partida presupuestaria de los 42 millones de euros totales que se emplearán en la construcción. En el camino recorrido hasta ahora, los encargados de la ejecución tuvieron que hacer frente a movimientos de tierras y a complicaciones que, gracias a su pericia, se solventaron sobre la marcha. “No hemos tenido problemas importantes”, deja claro Martín. El resultado del buen hacer de los currantes, un centenar de personas con distinta cualificación, es que es más que probable que, en 2013, se pueda poner en funcionamiento “uno de los últimos pantanos de España” que acabará con problemas de agua históricos en Segura. 
    25 años sin respuestas y muchos titulares
    La Presa de Siles es uno de esos proyectos de los que se habla en Jaén desde tiempo inmemorial.  La construcción del embalse, una demanda de finales de los ochenta, era una exigencia una década después. Los regantes (JAEN, 31 de marzo de 1999) siempre han considerado que la construcción de esta infraestructura era la única fórmula de acabar con el déficit de la cuenca del Guadalquivir. Los socialistas, en la oposición entonces, también estaban a favor de esta infraestructura. Cuando se dio la vuelta a la tortilla, a los gobiernos socialistas se les echó en cara que no hubieran satisfecho antes esta         exigencia.