El número de linces atropellados en la A-4 se triplica durante 2013
Fábula, una hembra de lince ibérico de cuatro años, es la última víctima de las carreteras andaluzas en lo que va de año. Asociaciones ecologistas advierten de que el número de atropellos de fauna salvaje en zonas como la A-4 se ha multiplicado en los últimos años y denuncian la “inacción” del Ministerio de Fomento.
Fábula, una hembra de lince ibérico de cuatro años, es la última víctima de las carreteras andaluzas en lo que va de año. Asociaciones ecologistas advierten de que el número de atropellos de fauna salvaje en zonas como la A-4 se ha multiplicado en los últimos años y denuncian la “inacción” del Ministerio de Fomento.El hallazgo, el pasado jueves, de un nuevo ejemplar de lince ibérico atropellado en la A-4, en el término municipal de Bailén, volvió a disparar todas las alarmas sobre las muertes de estos felinos, que corren grave peligro de extinción y que cuentan, además, con costosos programas públicos para avanzar en la recuperación de su población. Ya en agosto la organización WWF avisaba de que el caso jiennense era “especialmente grave”. Ese mes moría atropellado otro lince, el tercero de 2013, “en el mismo tramo de la carretera, entre el kilómetro 305 y el 315 de la A-4”, según los cálculos de la asociación. Si a ellos se les suma el caso del viernes son cuatro los ejemplares muertos en la carreteras provinciales en lo que va de año. Otras fuentes, como la web especializada Esmateria, agregan uno más, hasta cinco, y recalcan que el número de muertes se ha triplicado.
WWF subraya que las vías son “la mayor causa de mortalidad no natural para esta especie en peligro de extinción”. Los ecologistas denuncian “la total inacción de las autoridades competentes, principalmente el Ministerio de Fomento”, ante el “grave problema de los atropellos”, que han costado la vida a más de una veintena de ejemplares en menos de dos años. Hace unos meses el proyecto de conservación Life Iberlince entregó a Fomento un dosier sobre la necesidad de intervenciones urgentes en “puntos especialmente conflictivos”.
De hecho, “Life Iberlince” comenzó una campaña de prevención, dirigida a los conductores, para evitar más muertes de fauna salvaje. En ella daban dos causas para la subida de la mortalidad de los felinos: “El incremento en el número de linces y el creciente volumen de tráfico”, que hace que “animales y automóviles coincidan con más frecuencia”. Otras fuentes apuntaban, en cambio, a la falta de conejos, su principal alimento, que los obliga a moverse más, a buscar nuevos territorios de caza. En su camino, fatalmente, se topan con las carreteras.
Por último, “Life Iberlince”, en colaboración con los organismos responsables de las vías, ha puesto en marcha diferentes acciones para su adecuación, como la construcción de pasos de fauna o la limpieza de cauces de arroyos, para facilitar un acceso alternativo, y más seguro, para los animales salvajes. Antonio Heras / Jaén