El menor que mató a un amigo insiste en que fue un accidente
Miguel Ángel, el adolescente de Sabiote que mató de un disparo fortuito a un amigo, se sentó ayer en el banquillo del Juzgado de Menores. Está acusado de un delito de homicidio por imprudencia, por el que el fiscal pide dos años y medio de libertad vigilada, mientras que la familia del fallecido pide un año de internamiento en régimen semiabierto y otro más de libertad vigilada. El procesado defendió su inocencia y, ante la juez María Teresa Carrasco Montoro, volvió a insistir en el relato que ya hizo ante la Guardia Civil cuando fue detenido el mismo día de los hechos, el 6 de julio del año 2014.
El menor explicó que lo ocurrido fue un accidente, del que culpó a Juan José Barrero Orea, el adolescente fallecido. Dijo que ambos estaban jugando con una escopeta que habían encontrado en el cortijo “La Corregidora”, ubicado a las afueras de Sabiote y que efectuaron algunos disparos. Relató que, en un momento dado, la víctima agarró el arma que tenía en las manos, que la tomó del cañon con la intención de arrebatársela y que tiró con fuerza. Según la versión de Miguel Ángel, ese brusco movimiento fue suficiente para que él apretara el gatillo de forma fortuita. El disparo, que fue prácticamente a bocajarro, causó la muerte casi inmediata a Juan José Barrero, que falleció desangrado poco después de llegar al Hospital San Juan de la Cruz de Úbeda. Con ese testimonio, pretende eludir cualquier responsabilidad penal en lo ocurrido.
Además del acusado, también fueron interrogadas otras siete personas en calidad de testigos. Se trata de los padres de la víctima; de su tío, que además es trabajador del cortijo; y de los cuatro guardias civiles que inspeccionaron el lugar y realizaron el atestado. El juicio continúa hoy con las declaraciones de los peritos, que tratarán de arrojar luz sobre varias cuestiones claves para este caso. Así, expertos hablarán de la distancia a la que se produjo el disparo, qué vestigios había en la escopeta o si las heridas que presenta el cuerpo del fallecido concuerdan con la versión que ha ofrecido el acusado, único testigo directo de lo ocurrido.
Para mañana, quedará la tercera sesión del juicio, en la que las partes expondrán sus conclusiones finales. En principio, la Fiscalía pide dos años y medio de libertad vigilada para el menor juzgado, mientras que la familia del fallecido reclama un año de internamiento y otro de seguimiento vigilado. La defensa solicita la libre absolución con todos los pronunciamientos favorables.
El padre del procesado también está inmerso en otro proceso penal por los mismos hechos. Se le acusa de haber manipulado la escopeta que mató a Juan José y de no haber puesto los medios necesarios para que los adolescentes tuvieran acceso al arma. Ese caso se sigue en un juzgado de instrucción de Úbeda.