El límite entre el bien y el mal

Cuántas veces habremos leído, visto y escuchado noticias que sean positivas? Porque yo, que recuerde, podría decir como muchas diez, y a lo mejor son muchas. Vivimos en un mundo que, por desgracia, atrae más a la sociedad las penurias y las desgracias que las alegrías. Y esto es un grave problema, ya que si a un individuo le gustan esta clase de sucesos, le provocan “morbo”, tiene un grave problema.

    22 ago 2014 / 09:30 H.

    No hay día que nos levantemos, pongamos o leamos cualquier medio de comunicación y comuniquen alguna desgracia, ya sea en España, como es el caso de Pujol, como es el caso de los ERE, o fuera de ella, como lo que están viviendo en Gaza, personas, niños, menores de edad que no tienen culpa de nada, y están viendo ver a sus hermanos o padres morir, ¿pero hasta dónde ha llegado el ser humano? De verdad se ha sobrepasado tanto el límite que ya uno no sabe lo que es bueno y lo que es malo. Y lo que es peor, que desde pequeños, esta clase de actos lo están viviendo en sus propias carnes, y a lo mejor, para ellos, el día de mañana, un acto terrorista es normal, porque no han tenido un padre o madre que les eduque y que les diga lo que es correcto y lo que no, porque les mataron cuando ellos tenían un año. Por favor, seamos coherentes con nuestros actos.