El juez investiga si el padre de la menor se sobrepasó en el castigo
La menor que denunció a sus padres afirmó que la encerraron en una casa y le pegaron. Por ello, los progenitores, que niegan su versión, fueron detenidos. Ahora, la investigación trata de dilucidar si hubo un exceso en la corrección de la conducta de la adolescente.
Una niña de Baeza, de 16 años, está bajo tutela de la Junta; su padre, después de ser arrestado, está imputado por un delito de detención ilegal. Contra la madre, también hay cargos. El origen de esta situación es un castigo que los jueces tratan de dilucidar si fue desproporcionado. ¿Qué ocurrió previamente? Este periódico ha tenido acceso, ahora, a las versiones oficiales, después de adelantar en primicia el caso (JAEN, 1 de marzo, página 20). La Guardia Civil informa de que, en Baeza, se encontró, el pasado 28 de febrero, a una adolescente, de 16 años, con un hematoma en la cara. La patrulla acudió, a un residencial muy próximo a Úbeda, alertada por unos ciudadanos que fueron los que se la encontraron. Como a los que la ayudaron en un primer momento, la chica explicó a la patrulla que su padre la tenía recluida, desde hacía dos días, en una vivienda, a medio construir, que fue maltratada y que había logrado escapar. El fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Jaén, José María Casado, explica que, una vez que se da traslado de lo ocurrido al Juzgado número 2 de Úbeda, el que estaba de guardia en este partido, se informa a la Fiscalía de Menores. El protocolo es claro en estos casos y se decidió explorar a la chica, de 16 años, para determinar la causa del golpe que tenía en la cara. Se buscó un familiar, por si podía hacerse cargo de ella, y, al no encontrarse, se optó porque fuera acogida en un centro de la Junta; además, como confirman fuentes de la Benemérita, se buscó a los padres, ante los indicios de malos tratos en el ámbito familiar.
El hombre, un baezano afincado en la vecina Úbeda, fue arrestado como presunto autor de un delito de detención ilegal y llegó a dormir en un calabozo. Los guardias civiles encontraron a la exmujer de este y la detuvieron, aunque, rápidamente, fue puesta en libertad. Eso sí, se le considera conocedora del supuesto delito de su exmarido, por lo que también está imputada. Hasta ahí, las certezas oficiales facilitadas ayer. Con la instrucción abierta lo que se pretende es averiguar si los padres simplemente impusieron una medida disciplinaria a su hija o fueron más allá. Las versión de los dos adultos y la de la menor, como se confirmó a este periódico, son extremos opuestos.
El padre no niega que se llevó a su hija a una casa de una urbanización ubetense y que no la dejaba salir. Es la decisión que tomó después de que su expareja lo llamará, el día 26, para solicitar su ayuda para corregir el comportamiento de su hija. El hombre declaró que únicamente dejó el inmueble para ir a trabajar y que no tocó a su hija. La adolescente aseguró que estuvo sola en la casa en obra y que su padre le había pegado. Hay una clave en esta historia, que también tienen sobre la mesa los encargados de las diligencias: la adolescente, antes de lo ocurrido el día 26 de febrero, ya se había visto envuelta en situaciones muy conflictivas. Es decir, las discusiones en el ámbito familiar eran muy frecuentes.
Problemas: La tensa relación entre una hija y sus progenitores, en manos de la Justicia
Lo ocurrido el 26 de febrero es un capitulo más de una relación tensa entre unos padres y su hija mayor. La niña tiene 16 años y, como se explicó a este periódico, no es una desconocida de la Justicia, que ya ha tenido que decidir sobre otros problemas entre ella y sus padres, a los que ya habría denunciado en otras ocasiones, como ya apuntaron fuentes del caso. En esta última ocasión, como medida cautelar, el juez instructor de Úbeda, al frente del número 2, decretó su internamiento en un centro de acogida de la Junta de Andalucía. Además, en la fase inicial del caso, el padre está imputado por un delito de detención ilegal, al igual que la madre, conocedora de los hechos, según los investigadores. Tras ser arrestado, el progenitor fue puesto en libertad, después de pasar por el calabozo. Al tratarse de un asunto que implica a una adolescente de 16 años, la Fiscalía de Menores y los Servicios Sociales tienen que estar al tanto, por si la niña es objeto de desamparo o malos tratos.
Instrucción: Unos hechos que ocurren
a medio camino de Úbeda y Baeza
La Fiscalía informó de que el instructor del caso, al frente del Juzgado número 2 de Úbeda, tiene intención de inhibirse a favor de su colega de la vecina Baeza. El motivo es que, aunque la niña es auxiliada por la Guardia Civil en una zona residencial del término ubetense, el castigo se decide en una vivienda baezana, la de la madre. Allí acude el padre, avisado por su exmujer, y es, en este piso, donde los padres toman la decisión de corregir el comportamiento de la niña, el pasado 26 de febrero. La intención, como se explicó a este periódico, era evitar que la chica saliera a la calle durante los días festivos que quedaban por delante, el 27 y el 28, en los que no tenía que acudir al instituto baezano donde estudia, al no haber clases por la celebración del Día de Andalucía. Antes de que supuestamente la niña regresara a sus estudios, fue cuando la menor logró abandonar el chalé a medio construir y relatar a las personas que se la encontraron que la tenían confinada y que le habían pegado. José Rodríguez Cámara/Jaén