El joven de Quesada fue golpeado con un hierro por un solo agresor

La Policía Judicial de la Guardia Civil investiga la agresión a un quesadeño, de 28 años, en un cortijo del camino de Béjar, en el término municipal. El herido, muy conocido en el pueblo serrano, continúa hospitalizado y evoluciona de sus graves lesiones.

    03 nov 2011 / 11:02 H.

    El quesadeño Francisco Javier B. M., de 28 años, salía del cortijo de su padre. Eran las seis y medida de la mañana del sábado. Con él estaba una chica y otra pareja. A Francisco Javier B. M. lo atacaron antes de que le diera tiempo a llegar a su coche. Estaba oscuro y todo fue rápido y confuso. En un primer momento, el 112 informó de que había sido asaltado por dos encapuchados, armados con una catana. Fuentes del caso explican que no, que los malhechores no era “ninjas” con un mortal acero oriental en la mano; era solo un hombre que golpeó al joven quesadeño con un objeto contundente, probablemente, una barra de hierro. Eso sí, el autor de la paliza iba con el rostro cubierto para no ser reconocido y, ciertamente, aún nadie sabe quién es. Aunque la Guardia Civil guarda un mutismo absoluto sobre el suceso, que ha conmocionado a los vecinos del tranquilo municipio de Quesada, fuentes próximas al caso explicaron que los investigadores de la Policía Judicial del Cuerpo trabajan desde el mismo sábado, casi sin descanso, para “pescar” al agresor. Los coches en los que las dos “parejas” llegaron al cortijo del joven agredido fueron inmovilizadas y la finca ya ha sido peinada a conciencia, varias veces, de hecho. Las pesquisas también han llevado a interrogar a los testigos y, probablemente, a la víctima, que está hospitalizado en el Neurotraumatológico de la capital. Gracias a ello, al parecer, y siempre según los datos recabados por esta Redacción, se vino abajo la hipótesis de los “ninjas” y cobró fuerza la línea de investigación que, actualmente, se sigue: la de un solo atacante armado, quizás, con un hierro. Hasta aquí, lo más parecido a las certezas sobre la agresión que existen. El resto son dudas. ¿Por qué agredieron a Francisco Javier B. M.? Nadie lo sabe a ciencia cierta y, en ausencia de una versión oficial, todo es posible. Se barajan desde cuestiones de índole sentimental a un ajuste de cuentas por motivos variados.
    ¿Quién fue y cómo? La identidad no ha transcendido y la Benemérita ayer solo confirmó sobre su trabajo en este caso que no hay detención alguna. Sobre la forma en la que obró el atacante, es plausible que no fuera una agresión improvisada, sino que el autor, al menos, conociera el terreno y estuviera esperando el momento para perpetrar el ataque. José Rodríguez Cámara/Jaén