El Infoca saca la “artillería” para “matar” un fuego en Marmolejo
El gabinete de prensa lo calificó como un fuego “sin importancia” y así fue finalmente, pero las llamas que recorrieron la rivera del arroyo de Valhondillo, en Marmolejo, quemaron lo suficiente como para ser motivo de preocupación en este municipio de la Campiña.
El alcalde, Manuel Lozano, deja claro que, de no ser por la rápida respuesta del personal del Infoca, quizás hubiera habido que lamentar algo más que un conato, denominación que se da a los incendios que ocupan menos de una hectárea. El aviso llegó ayer por la mañana y, al medio día, ya no había peligro, la situación estaba bajo control. Antes, dos helicópteros se habían dedicado a descargar agua para apagar el fuego cuánto antes y dar apoyo a los equipos de tierra, formados por dos cuadrillas que combatieron el frente con un camión equipado con una bomba de agua.
El fuego se extendió a lo largo de la orilla del riachuelo, entre el Guadalquivir y el pantano del Yeguas de Marmolejo, en un área próxima a la carretera JV-5001, una vía comarcal que, desde Marmolejo, se adentra en los vecinos montes iliturgitanos, hasta La Centenera, no lejos de los parques naturales de Cardeña-Montoro, en Córdoba, y Sierra de Andújar, espacios donde el lince tiene una importante población. El máximo responsable municipal dice que, por el momento, se desconocen las causas de lo sucedido. No obstante, el Ayuntamiento hizo un llamamiento a la precaución y concienciación ciudadana para evitar este tipo de hechos que pueden desembocar en “graves daños al patrimonio natural”. Tanto el alcalde como el concejal de Obras, Rafael Valdivia, siguieron la evolución del fuego y los trabajos del personal del Infoca. También acudieron al lugar agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Guardia Civil. Como en todos los incendios forestales, se investigará su origen.
La semana pasada, se registró otro incendio forestal en Castillo de Locubín, en el monte de La Camuña, que se extiende entre este municipio y la vecina Alcalá la Real. En ese caso, no hay duda de que la mano del hombre está detrás, como confirmó la propia Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Administración local castillera. Una certeza que indigna y preocupa a partes iguales a la población. La superficie afectada rondó las 8,8 hectáreas de monte mediterráneo, de gran valor ecológico.
En julio, hubo dos fuegos importantes en la provincia, uno en Sierra Mágina, con tres focos, del que todavía no se han determinado con exactitud las causas, aunque está muy claro que la mano del hombre está detrás. Pero este no fue el más importante, ya que, este triste título, recae en el fuego que afectó a una zona de Quesada, Huesa y Cabra de Santo Cristo que, aunque no llegó a entrar en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, sí calcinó unas diez mil hectáreas. El origen fue una tormenta eléctrica.