El 'imperial embrollo' de las águilas
No se escatimaron esfuerzos, en 2011, contra lo que se sospechaba era una red de tráfico de especies amenazadas. Dos jiennenses fueron detenidos y apartados del Proyecto de Recuperación del Águila Imperial. Actualmente, la principal causa está archivada y los imputados en un limbo judicial. La operación Horus entró en fase de explotación —en el argot de la Guardia Civil— en 2011.
Es el momento en el que, una vez que se cuenta con las pertinentes autorizaciones judiciales, los investigadores comienzan a detener o a imputar a aquellos que creen implicados. Eso ocurrió en Córdoba, Ciudad Real, Coín (Málaga), Baracaldo (Vizcaya), Bilbao, San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Lorca (Murcia) y Avilés y Cangas (Asturias), además de en Jaén. En la provincia jiennense están dos de los “protagonistas” de esta historia que, actualmente, no tienen un juez al que dirigirse para tratar de desvincularse de una trama que, como se “vendió” en su momento, se dedicaba al expolio de aves rapaces protegidas. La Benemérita informó, a raíz de sus pesquisas, de que los miembros de la supuesta red tienen varios grados de implicación, unos que, directamente, se hacían con los ejemplares y otros que se dedicaban a “legalizar” la desaparición de los animales, al hacerlos pasar por especímenes fallecidos, algo para lo que era clave el uso de anillas oficiales.
José Rodríguez Cámara /Jaén
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