El Hotel La Imora despide a diez empleados y cierra por reformas

La plantilla del Hotel La Imora se queda bajo mínimos después de que la empresa despida a diez trabajadores, lo que acrecienta el conflicto laboral abierto. Cinco de los ya exempleados denunciaron a la compañía propietaria por impagos de sus nóminas. El complejo, por su parte, cierra sus puertas por reformas, hasta septiembre.

    02 ago 2012 / 09:28 H.

    Lo que la semana pasada era un disgusto, ahora es desesperación. Cinco de las siete personas que trabajaban en La Imora y que denunciaron a la firma propietaria, perteneciente al grupo sevillano Acevedo, por adeudarles hasta siete nóminas —más de setenta mil euros en total— fueron despedidos por la administración del complejo hostelero de la capital. Además, otras cinco se han quedado sin ocupación, así que, en conjunto, la plantilla comenzó agosto con diez empleados menos. La compañía alega en cinco de las cartas de despido que los motivos son por “bajo rendimiento de forma continua” y de manera reincidente. Sin embargo, a los otros afectados se les ha comunicado que se cuenta con ellos para la reapertura del establecimiento, prevista para el 15 de septiembre, una vez concluidas las obras de remodelación que comenzarán la semana que viene.
    Los despidos sentaron como un jarro de agua fría al grupo de los empleados más antiguos, cuya mayoría estaba en el hotel desde sus comienzos. No se lo esperaban. “Y lo peor de todo es que aún nos siguen debiendo nóminas. Si antes eran siete, ahora hay que sumar una más”, expresa uno de los afectados por la extrema reducción de la plantilla y representante de los empleados, Enrique Frases, quien también aseguró a este periódico que tres de los “expulsados” se encontraban de baja. “Nos han dado largas durante meses, para al final tratarnos de la peor forma al poner en las cartas de despido que no hemos rendido. Es vergonzoso e indignante. No hay calificativo para expresar cómo nos sentimos”, añade Frases, quien recuerda que la empresa anunció que pagaría a los empleados el 31 de julio, algo que, por ahora, no se ha hecho efectivo.
    Los únicos ocupados que quedan en el complejo son dos recepcionistas, un camarero, un encargado de mantenimiento y dos personas para las plantas —entre las que se incluye la gobernanta—.
    nueva etapa. Jesús Vicioso Hoyo / Jaén Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN