El Golfo Pérsico abre la gran “guerra” para vender aceite de oliva
La guerra del crudo del Golfo Pérsico ya es historia. Kuwait vende su petróleo y Saddam Hussein acabó ajusticiado en Irak en diciembre de 2006. EE UU aún exhibe su poder por allí, mientras que los “petrodólares” se mueven entre una población muy dispar. Hay gente muy rica y, también, otra tremendamente pobre. Sin embargo, el primer segmento interesa mucho a las aceiteras españolas y, concretamente, a algunos operadores jiennenses, que ya hacen sus “pinitos” en esta tierra. Castillo de Canena se erige como un claro referente.
A España le interesa mucho el Golfo Pérsico en materia de aceite de oliva. Por eso, la Oficina Económica y Comercial de la Embajada Española de Kuwait ha elaborado un minucioso estudio en el que se plasma cómo es el mercado, las posibilidades que tiene el zumo de aceituna y se identifican claramente a los rivales.
A España le interesa mucho el Golfo Pérsico en materia de aceite de oliva. Por eso, la Oficina Económica y Comercial de la Embajada Española de Kuwait ha elaborado un minucioso estudio en el que se plasma cómo es el mercado, las posibilidades que tiene el zumo de aceituna y se identifican claramente a los rivales.
El estudio deja claro que la hegemonía es de los aceites de semillas, aunque recalca que el interés por el zumo de la aceituna aumenta. Por eso, deja claro a los emprendedores que han de dirigir su producto a establecimientos gourmets y a un segmento que busque una alimentación saludable. Avisa de que los dos sectores se caracterizan por un público selecto que valora la calidad y está concienciado por la vida sana. Señala que el aceite español tiene buena imagen y recuerda que, pese a que los compradores tienen potencial económico, el precio es importante.
Castillo de Canena trabaja allí desde hace tiempo para comercializar aceite de oliva que se hace en la provincia. “Estamos en Dubai y en los Emiratos Árabes. Nuestras cifras son modestas todavía. Nos movemos en hoteles y centros comerciales. Allí, todas las compras se hacen en grandes complejos refrigerados, por lo que resulta muy importante estar en tiendas gourmets. No se vende demasiado, pero sí bastante bien”, afirma Francisco Vañó, director de la compañía Castillo de Canena.
los chefs. Esta empresa jiennense tiene muy claro que los cocineros son prescriptores de opinión y que los caldos que se consumen en los grandes hoteles ganan prestigio para que luego se busquen en las tiendas. Por eso, considera imprescindible realizar una elevada apuesta por la calidad para que el aceite esté en las mesas de complejos marcados por el lujo. “Los aceites que llegan de Europa tienen una clara ventaja respecto a los que entran de Jordania o Egipto. Los compradores confían más en su calidad”, señala Francisco Vañó.
importaciones. El informe de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada Española de Kuwait afirma que la producción local resulta casi inexistente. Algunas empresas envasan, pero compran en el extranjero y son clara minoría. La mayor parte del producto llega de Siria, Turquía, Palestina, Jordania, El Líbano y Túnez, mientras que las importaciones de la Unión Europea llegan de Italia, España y Grecia. Aquí, los italianos controlan el mercado, pero las aceiteras españolas avanzan rápido. Por eso, después de que cayeran la supremacía de los transalpinos en EE UU y Japón, la batalla está servida en este mercado.
España tiene buena imagen, por lo que se erige como un interesante nicho de mercado para las empresas jiennenses. El diseño de la botella y la calidad resulta determinante para triunfar en el Golfo Pérsico, ya que los mayores consumidores serán hombres y mujeres con dinero. Los que no tienen, tomarán aceites de semillas.