El Gobierno bendice el recorte de las ayudas

El Gobierno de España cierra el último capítulo del 'manual de instrucciones' para repartir las ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC). Y lo hace con una fórmula que no ha beneficiado a Andalucía y, consecuentemente, a Jaén, que perderán millones de euros de Bruselas. Ha sido un 'libro' espinoso, convulso, tormentoso y angustioso para los 105.000 hombres y mujeres de la provincia que dependen de las ayudas que llegan de la Unión Europea.

    22 ene 2014 / 10:44 H.

    Sus primeros capítulos se empezaron a escribir en marzo de 2010, cuando se comenzó a negociar el nuevo marco de la Política Agraria Comunitaria (PAC). Era el prólogo. Los primeros capítulos se leían como un “drama” cuando el comisario Dacian Ciolos escribía un modelo de tasa plana que deshojaba de ayudas al olivar, pese a que sus subvenciones parecían de hoja perenne. Con Miguel Arias Cañete, el año pasado, la negociación mejoró en Bruselas. Tiene afinidad con Ciolos y con los gobiernos que “tiran del carro” en Europa y eso notó. A España le cambiaron la tasa plana —la espada que mataría a buena parte de su agricultura y de su olivar— por la flexibilidad, que era la capacidad por hacer “espadas” diferentes según el territorio. Así el olivar conservaba ayudas. También consiguió cobrar por el pago verde.
    En cambio, ayer fue un día triste para Andalucía y para Jaén. El Gobierno bendijo lo que a muchos hombres y mujeres de la provincia les sonará a un “atraco”. Les quitan ayudas directas y también dinero para el desarrollo rural.
    Para encajar el puzle, el Gobierno de España ha menguado la partida de los que más cobran, aunque ese dinero es necesario para garantizar, en muchos casos, la supervivencia. Arias Cañete no lo ha tenido fácil porque tenía muchas “espadas” afiladas. Andalucía, a partir de ahora, tampoco.
    la conferencia. Andalucía “echa chispas”. El Gobierno autonómico vuelve contrariado de la Conferencia Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural. Su consejera, Elena Víboras, lo deja claro: “No estamos satisfechos ni podemos estar de acuerdo con el reparto porque supone un impacto financiero para Andalucía. La Junta asegura que Europa ingresará 418 millones de euros menos —se temía entre 400 y 700, con lo que Jaén perdería 144— con el reparto que cerró ayer el Gobierno, que fue el epílogo del “libro” que cerró ayer el Ministerio de Agricultura y que no se volverá a abrir hasta 2020. El campo andaluz pierde 160 millones de euros en pagos directos a los agricultores y 258 millones en fondos de desarrollo rural. “El Ministerio no ha tenido en cuenta la aspiración legítima mantener nuestra ficha intacta”, lamenta Elena Víboras.
    En Jaén se notará, aunque aún es aventurado ponerle cifras. Si llegan menos fondos de desarrollo rural, habrá menos proyectos de infraestructura o generadores de empleo en los municipios rurales. En relación a las ayudas directas, se van 160 millones de Andalucía, que restarán —como si fuera una pedrea maldita— entre los hombres y las mujeres de la comunidad. Aquí será donde más se nota porque es la provincia que más recibe. Y eso que la comarcas agrarias hacen que esta tierra aún siga entre los grandes perceptores de ayudas.
    Andalucía pasa de recibir el 26,5 al 23,7% de los fondos de desarrollo rural. Es la única comunidad que pierde, pese a que aún es la que más cobra. El olivar en pendiente tampoco dispondrá de la demandada discriminación positiva, que se demandaba dentro de las ayudas acopladas.
    la réplica. El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, advierte a la Junta de Andalucía que un reparto objetivo de los fondos de Desarrollo Rural de la Política Agraria Común (PAC) le habría causado a la región un descenso de 409 millones de euros, pero, consciente de que era una cifra tan “importante” como para comprometer el desarrollo de programas, el Ministerio decidió aplicar un estabilizador de pérdidas, de modo que la reducción no será tan “traumática” y se quedará en 211 millones de euros. Defiende que el olivar andaluz es “el gran beneficiado” de esta PAC pese a que no se han tenido en cuenta las reclamaciones de la Junta sobre ayudas acopladas para el olivar en pendiente. “La PAC que hemos negociado a quien favorece es al olivar porque hubiera sido el gran perdedor de la tasa plana”, indica Miguel Arias Cañete. En ese sentido, el ministro explica que los pagos acoplados se han dado a los sectores que tienen riesgo de abandono o una dificultad económica, “problemas que no tiene el olivar”, que ya recibe 900 millones.
    Enrique Alonso /Jaén