El Giribaile abre sus compuertas

Los pantanos jiennenses cuentan con espacio para acumular 2.294 hectómetros cúbicos de agua. Ahora mismo, las reservas son de 2.003, lo que supone un nivel del 87,3%. Ante estas cifras y la posibilidad de que febrero sea un mes lluvioso, todos los embalses, excepto El Tranco, abren compuertas. El último en hacerlo fue el Giribaile.

    30 ene 2013 / 10:39 H.

    Las precipitaciones registradas en lo que va de año hidrológico hacen que los pantanos sigan la misma senda que en 2010. Tienen que abrir compuertas para aliviar agua y recibir la procedente del deshielo. Se le suma que, según las primeras estimaciones —todavía poco fiables— el mes de febrero será húmedo. El último en abrir compuertas fue el Giribaile, el segundo embalse más importante de la provincia, detrás del Tranco de Beas. Según los datos aportados por el Saih del Guadalquivir, desde primera hora del martes, empezó a soltar agua. Primero lo hizo a un ritmo mínimo, apenas tres mil litros de agua por segundo. A mediodía el vaciado se elevó a 31.000 litros por segundo. De esta manera, soltaba todo el agua que recibía. Y es que sus reservas están ya al 85,18 por ciento, un porcentaje por encima al resguardo de estacionalidad, que debe rondar los 20 puntos.
    El Giribaile es, pues, el último en sumarse a la lista de pantanos que se ven obligados a abrir compuertas. Guadalmena, Guadalén y Jándula también desembalsan en proporciones importantes. En menor medida lo hacen el Rumblar, Fernandina, Víboras, Aguascebas y La Bolera. Los que sueltan agua en cantidades poco significativas son el Quiebrajano  y el Dañador, mientras que El Tranco aguanta sin soltar ni un solo litro. Sus reservas se elevan hasta el 78,85 por ciento. Hace ahora justo un mes, este porcentaje era de 62,69, mientras que en agosto apenas superaba el 55.

    Esperanza Calzado /Jaén
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