El fiscal pide 7 años de cárcel a los Almagro por un atraco con pistola

La Fiscalía pide siete años de cárcel para los hermanos Raúl y David A. M., por el atraco a mano armada perpetrado el 6 de diciembre de 2010. Presuntamente, abordaron al repartidor que dejaba cada día el pan en su casa, al que amenazaron con una pistola para arrebatarle unos 600 euros.

    27 oct 2012 / 09:03 H.

    Hace dos años, Raúl Almagro era el amo en las faldas del Castillo y sus aledaños. La Policía lo consideraba el cabecilla de un clan familiar dedicado a todo tipo de robos. Se le acabó la impunidad a mediados de diciembre de 2010, cuando agentes del Grupo de Operaciones Especiales de Seguridad (los Goes) le pusieron los grilletes, junto a David, uno de sus doce hermanos. Por entonces, ya le constaban tres órdenes de ingreso en prisión y tenía pendientes más de una decena de causas.
    Poco a poco, la Justicia les ajusta las cuentas. Los dos hermanos Almagro y su primo Luis “El Sevillano” se han sentado en el banquillo de los acusados para responder por el atraco a mano armada a un panadero. Ocurrió el 6 de diciembre de 2010, poco antes de que la Policía entrara en su vivienda del barrio de Antonio Díaz en una operación de película. Según el fiscal, los tres procesados planificaron el robo: hicieron que la víctima, que conducía una furgoneta, se detuviera en la carretera de Circunvalación. Pusieron en su camino una piedra de grandes dimensiones y un cesto de mimbre. Cuando el conductor se bajó del vehículo fue asaltado, presuntamente, por Raúl, David y Luis, que lo intimidaron con una pistola. Uno de ellos llegó incluso a efectuar un disparo al aire. Consiguieron un botín cercano a los 600 euros.
    En el juicio, el panadero aseguró que los tres jóvenes que estaban sentados en el banquillo eran los mismos que, encapuchados, perpetraron el atraco. Los reconoció porque a uno de ellos le pudo ver el rostro en un descuido y porque los conocía “de toda la vida”. Los “Almagro” negaron su participación en los hechos y alegaron que ni siquiera estaban en Jaén.
    Rafael Abolafia / Jaén Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN