El equilibrio entre las expresiones artísticas y el respeto al entorno
La calle es de todos y, en tanto que de uso público, debe ser cuidada por la ciudadanía. Ocurre que aún hay problemas de respeto al entorno en la capital. Las expresiones artísticas al aire libre son oportunidades para medir tanto el comportamiento de la gente a ras de suelo como el papel que juegan el arte y la cultura a la hora de transmitir valores.
María Cantos, presidenta de la Federación de Vecinos Objetivos Comunes (OCO), lamenta que la relación entre sensibilidad ciudadana y vigilancia policial sea directamente proporcional: “Por desgracia es así. Es una cuestión de respeto. Y lo comprobamos cuando se realizan actividades en la calle: en los sitios donde más se cuida el mobiliario urbano, más duran las cosas y hay predisposición para disfrutar del arte urbano”, expresa Cantos.
María Cantos, presidenta de la Federación de Vecinos Objetivos Comunes (OCO), lamenta que la relación entre sensibilidad ciudadana y vigilancia policial sea directamente proporcional: “Por desgracia es así. Es una cuestión de respeto. Y lo comprobamos cuando se realizan actividades en la calle: en los sitios donde más se cuida el mobiliario urbano, más duran las cosas y hay predisposición para disfrutar del arte urbano”, expresa Cantos.

La presidenta de OCO señala que en el casco antiguo, por ejemplo, es muy complicado organizar citas fuera de edificios públicos o de otros habilitados a tal fin. “Los conciertos se tienen que hacer, en su mayoría, en el Archivo histórico Provincial”, explica. A su entender existe un déficit de civismo en la capital, que, según cuenta, no se da cuando los jiennenses van a otras ciudades. “Me llama mucho la atención este asunto: la gente sale fuera de aquí y a nadie se le ocurre tirar pipas al suelo o amontonar basura”, critica, e insiste en la cuestión policial: “En los barrios donde la ciudadanía demanda una mayor presencia de agentes es imposible hacer actividades de este tipo”, manifiesta Cantos.
Antonio Guerrero, presidente de la federación Ciudadanos por Jaén y de “Entre Cantones”, entiende que, en cuestión de compromiso con el entorno, hay diferentes comportamientos en función de las zonas de Jaén. “Si hablamos de mobiliario urbano, en Expansión Norte casi todo está más nuevo y mejor tratado, precisamente porque la dotación es mayor”, señala. Y, al igual que su homóloga en “OCO”, considera que es importante fomentar el cuidado del entorno. “Depende de cada cual. Hay gente que sí tiene muy presente mirar por las cosas que son de propiedad pública. Hace poco solicité dos papeleras para El Almendral y el Ayuntamiento las puso en dos días”, dice.
manifestaciones. Respecto al impacto de las expresiones artísticas en lugares a la vista de cualquiera, Guerrero insta a distinguir entre el arte callejero más genuino y las pintadas insulsas que “no aportan nada”. “No estoy en contra del grafiti. Me parece estupendo que haya creadores de esta disciplina. Y estoy a favor de que se habiliten espacios para que desarrollen su arte. Pero que te pinten un pene en la fachada de tu casa no tiene nada de estético”, subraya, y asegura que en su barrio ya han tenido que blanquear, en más de una ocasión, paredes. “La cuestión es que hay que regularlo como sea, que haya un control”, sostiene el presidente de “Ciudadanos por Jaén”.
Especialmente significativo fue el caso de unos jóvenes que arreglaron —hace unos meses— la Plaza del Corazón de María en el barrio de Belén y San Roque. Es el caso opuesto a la apatía: residentes en la zona adecentaron el lugar —blanquearon una pared y pintaron bancos— en respuesta a la pasividad de las administraciones con la zona. Pepi Alcántara, presidenta de “Guadalquivir”, señala que la acción fue “un ejemplo” para el resto.
Una de las últimas actividades de cariz artístico y reivindicativo celebrada en la capital fue “¿Y tú cómo encajas Jaén?”, que reunió propuestas, en forma de cajas, para reconstruir la ciudad. No hay urbanidad sin conciencia.