El Defensor del Pueblo estudia ya informes sobre la orujera de Baeza
La oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, que dirige Jesús Maeztu Gregorio de Tejada, recopila información sobre la orujera de Baeza y los problemas para su traslado. La institución media a petición de los empleados que temen perder su empleo, por la falta de acuerdo entre la empresa y el Gobierno local.
La oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, que dirige Jesús Maeztu Gregorio de Tejada, recopila información sobre la orujera de Baeza y los problemas para su traslado. La institución media a petición de los empleados que temen perder su empleo, por la falta de acuerdo entre la empresa y el Gobierno local. La plantilla de la orujera de Baeza acudió al Defensor del Pueblo Andaluz. hace algo más de un año, preocupada por la continuidad de sus empleos, según comenta uno de los portavoces de los trabajadores, Francisco Sánchez. Pidieron a la institución, que en ese momento dirigía José Chamizo, que mediara en lo que consideran un conflicto entre la empresa propietaria de la planta, Oleícola Jaén y el Ayuntamiento. El problema, ya enquistado, surgió a cuenta del traslado de la industria, buscado por el Gobierno local para evitar molestias a los vecinos y en cumplimiento de los compromisos adquiridos tras la declaración de la ciudad Patrimonio de la Humanidad. La oficina del Defensor trabaja ya en el asunto, una vez solventada la incorporación del nuevo responsable del cargo, Jesús Maeztu Gregorio de Tejada que, por cierto, cuenta con una adjunta jiennense, la exacaldesa de Peal de Becerro, Juana Martínez Oller.
Fuentes de la institución confirmaron que solicitaron información sobre la fábrica a todas las partes implicadas. Por ello, tendrán que analizar tanto documentación de la propia empresa, como la que facilite el Ayuntamiento y otras administraciones implicadas. La cuestión, de hecho, está en manos de la Justicia, por el recurso interpuesto por los propietarios de la orujera contra la decisión municipal de clausurar las instalaciones de la industria que constató que no tienen licencia. La Corporación baezana aprobó un plan para facilitar la salida de la industria de su actual ubicación, aunque aún no se ha concretado. La empresa y los trabajadores, por su parte, denuncian las trabas municipales para que la actividad de la industria continúe, mientras se traslada, a lo que el Gobierno local responde que Oleícola Jaén dilata a propósito los trámites.
José Rodríguez Cámara / Jaén