El deán ofrece un pregón distinto

José Ibáñez/Jaén
El Nuevo Teatro Infanta Leonor se llenó de cofrades y de aficionados al mundo de las hermandades para asistir al pregón de Semana Santa de Jaén 2013. Una gran responsabilidad y, también, un honor, que recayó en el deán de la Catedral, Francisco Juan Martínez Rojas.

    18 mar 2013 / 10:51 H.

    Sobre el escenario, una sencilla decoración consistente en el guion de la Agrupación de Cofradías, su repostero y el de la ciudad, la bandera de Jaén y, en el lado derecho, los antiguos faroles del paso del Santísimo Cristo del Amor y la cruz de guía de la Cofradía de la Buena Muerte —muy cercana al deán—. Todo ello sobre una moqueta de color rojo que dotaba al acto de una belleza visual importante.
    Comenzó el pregón, con un rezo, el obispo de la Diócesis, monseñor Ramón del Hoyo López. Luego, la Banda Municipal de Música interpretó tres marchas: “Cristo de la Expiración”, “Jesús del Perdón” y “Virgen de la Amargura Reina del Salvador”.
    A continuación ocupó el atril el pregonero de la Semana Santa de 2012, Francisco Javier Palomo Marín, que dedicó unas bonitas palabras al de este año en su presentación. Llegó, entonces, el turno de Martínez Rojas, que quiso dedicar unos momentos a explicar lo que significa la Semana Santa en Jaén y responder a la pregunta: “¿Quién es Dios y qué es el hombre?”. Cuestión, decía, en la que se resume la catequesis plástica de los pasos durante los días de la Pasión, cuando la capital jiennense se convierte en una nueva Jerusalén. Más información, en la edición impresa.