El conflicto de las escuelas infantiles resuena en la calle

En medio" de un enfrentamiento entre administraciones al que no le ven término, trabajadores, familiares y alumnos de las tres escuelas infantiles municipales -"Pedro Expósito", "Cervantes", "Fuentezuelas" y del Centro de Atención Infantil Temprana (CAIT)- volvieron a perder la voz, a las puertas del Ayuntamiento de la capital, denunciando que, desde hace tres meses, no se les ha abonado el trabajo que desempeñan cada día con el mejor de los talantes.

17 jun 2014 / 22:00 H.

Entre las dos y cuarto y las tres de la tarde -tal y como estaba previsto-, las 30 personas que, aproximadamente, se concentraron en la diáfana Plaza de Santa María, sacaron las pancartas y clamaron contra los impagos continuados que sufren desde los últimos meses del mandato de la socialista Carmen Peñalver. La delegada de personal de Ceian, María José Ortega, indicó que el Ayuntamiento realizó, ayer mismo, a la cooperativa, un ingreso de "27.000 euros", pero consideró esta cantidad "insuficiente", habida cuenta -destacó- de que la deuda global con los centros asciende, descontado ya ese montante, a "213.000 euros". Es decir, el dinero de tres nóminas.

Explicó -en declaraciones que recoge Europa Press- que a la plantilla se le debe, actualmente, parte de la nómina de febrero, más las de marzo, abril y mayo". Y añadió esta representante de las trabajadoras: "Lo que  las empleadas quieren es cobrar, más allá de que el dinero venga de la Junta de Andalucía o del Ayuntamiento". No obstante, lamentó que, durante el tiempo que se desarrolló la concentración a las puertas de la Administración local, "nadie" del equipo de Gobierno local salió a "dar la cara" por este conflicto.

 

Por su parte, el sindicato UGT -cuyo secretario provincial en  Jaén, Manuel Salazar, se sumó a la concentración- recalcó, en un comunicado, que las trabajadoras de las guarderías son las "sufridoras" de esta situación de "retraso en el pago de sus nóminas" que "viene arrastrándose desde hace varios años", y en la que están  por medio "dos administraciones".

 

CERVANTES. En el marco de este dilatado conflicto laboral, una de las quejas que, en diversas ocasiones, han expresado los trabajadores es el estado de las instalaciones. En concreto, se refieren a la escuela Cervantes. Un Bien de Interés Cultural (BIC) cuya fachada está visiblemente deteriorada por las humedades. Desde principios de mayo, el Ayuntamiento tiene la autorización de la Junta para acometer obras y -según fuentes municipales- se trabaja en el proyecto.