El caso de la menor lleva quince días 'sin juzgado'

Las dudas sobre a quién le compete la instrucción del caso de la menor que denunció a su padre por 'encerrarla' en una casa retrasan las diligencias. El problema estriba en que la menor, que reside en Baeza, fue 'castigada' en esta ciudad, aunque la medida implicaba su traslado a un chalé de la vecina Úbeda.

    16 mar 2012 / 12:01 H.

    La adolescente que denunció a su padre, el pasado 28 de febrero, fue acogida por la Junta, huyó de este centro, la Guardia Civil la encontró, tras dos días de búsqueda y, mientras, su caso ha tenido una tremenda repercusión en España. Dos semanas intensas en las que, sin embargo, la instrucción judicial de los hechos no ha existido. El motivo, un problema sobre la competencia. La menor estaba supuestamente recluida en un chalé de El Campillo, en el término municipal de Úbeda. Al escapar, se hizo cargo de ella la Guardia Civil, que informó al juez de guardia de esta ciudad. Sin embargo, el origen del castigo estuvo en la vivienda de la madre, en Baeza. Allí, como los propios padres, que están separados, reconocieron, los progenitores decidieron que la chica, de 16 años, se merecía un castigo.
    Este argumento hizo que el primer instructor del procedimiento pensara que no le correspondía a él asumir estas diligencias. El otro juzgado ubetense tampoco quiso la investigación y, finalmente, como confirmó el fiscal jefe, José María Casado, el pasado día 14, se dictó el auto de inhibición a favor de Baeza. La nueva responsable de esta sala, recién llegada, será la que se haga cargo de la instrucción. Por el momento, en la causa abierta solo se cuenta con el informe de la Guardia Civil, que arrestó al padre como presunto autor del delito de detención ilegal de su hija y la declaración ante un juez de este hombre. Es preciso, por lo tanto, escuchar el testimonio de la madre, imputada como conocedora de lo ocurrido; la comparecencia del único testigo, un vecino de El Campillo que ayudó a la niña, y, lo más importante, que la menor declare. Lo que relate será fundamental. Si, por ejemplo, desmiente todo lo que le dijo a la Benemérita, el caso podría quedar automáticamente archivado. No hay nadie que sepa lo que ocurrió dentro de la casa, es solo la palabra del padre contra la de su hija. Él asegura que no la dejó sola y que no le pegó y ella, en un primer momento, pidió ayuda por haber estado prácticamente secuestrada y haber sido agredida. 
    A todo esto, según el padre, la propia Junta, que tiene la guardia y custodia de la supuesta víctima temporalmente, se muestra a favor de que la niña vuelva con su familia. La chica también lo expresó así, según reveló este hombre. Además, Domingo, que así se llama el padre, anunció que no descarta emprender acciones contra la Administración autonómica tras la fuga de su hija del centro de menores de Linares en el que ingresó después de que denunciara el supuesto maltrato. José Rodríguez Cámara/Jaén