El Ayuntamiento de Málaga lleva al juez la pugna por el urbanismo
El Ayuntamiento de Málaga anunció que llevará a los tribunales el plan urbanístico de la Junta para el área metropolitana, que choca en algunos puntos con el PGOU de la ciudad, suspendido por el Gobierno. El pulso se dirimirá en los tribunales.
El Ayuntamiento de Málaga, en manos del PP, recurrirá el plan urbanístico diseñado por la Junta de Andalucía para el área metropolitana (Potaum) en los proyectos que sean “difíciles de cumplir” y que colisionen con el PGOU de la ciudad. El anuncio de que irán a los tribunales llega después de que la Comisión de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Andalucía decidiera el pasado viernes suspender la aprobación del plan urbanístico de la ciudad, que no ha atendido la exigencia del Gobierno andaluz de frenar la presión del ladrillo en determinadas zonas. La guerra está abierta.
El alcalde de Málaga, el popular Francisco de la Torre, aseguró ayer que “una cosa es cumplir el Potaum de la Junta y otra cosa es aceptarlo plenamente”, aunque trabajarán para que el documento de la capital esté listo lo antes posible, “antes de fin de año”. El alcalde criticó la actitud de la Junta al “no informar con antelación de la so
lución planteada por la comisión” y señaló “que se podría haber avisado antes al Ayuntamiento” con el objetivo de desarrollar una estrategia informativa conjunta y “no crear alarma”.
Añadió que las informaciones de ambos organismos “han ido en sentidos distintos” y que la decisión de la comisión “no ha ido en la línea anunciada”, ya que esperaban una aprobación parcial. Destacó la “reacción constructiva” y de “colaboración constante” del consistorio. El principal objetivo, avisó, es no acumular retrasos y aprobar el PGOU este año.
El Consistorio se resiste a los cambios para frenar el ladrillo
El plan urbanístico aprobado por la Junta hace una semana para el área metropolitana de Málaga obligaría al Ayuntamiento de la capital a retoques en su PGOU, poco después también suspendido, para frenar construcciones.
Los puntos más calientes son una urbanización de lujo en una zona inundable, según la Consejería de Vivienda, conocida como Limonar Alto y la exigencia del Ejecutivo de dejar libre de cemento la que es la única playa virgen de la ciudad, el Arraijanal.
El alcalde Francisco De la Torre se resistió ayer a estos cambios hablando de “imposibilidad técnica”, al no conocer muchos informes de los que menciona el veredicto de la comisión de urbanismo. “Hay informes que no se dieron y el de Aviación Civil tardó doce meses, algo que es chocante y demuestra el poco espíritu de colaboración de la Junta”, explicó el alcalde.
Marcó sus líneas rojas. No permitirán “que ninguna casa se eche abajo” y velarán por el interés de los propietarios cuando colisionen intereses.
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