El Ayuntamiento de Campillo de Arenas deberá readmitir a una trabajadora
El Juzgado de lo Social número 4 de Jaén condena al Ayuntamiento de Campillo de Arenas, gobernado en coalición por Izquierda Unida y el Partido Popular, a readmitir o a indemnizar a una trabajadora, que era conserje en el colegio Nuestra Señora de la Cabeza, por considerar su despido como improcedente.
Según el fallo, al que ha tenido acceso este periódico, queda probado que la empleada ha adquirido la valoración de trabajadora fija discontinua del Ayuntamiento después de que ambas partes hayan mantenido, desde su contratación inicial —septiembre de 2007—, una relación laboral prorrogada hasta que la Administración local decidió, antes del comienzo del curso, prescindir de ella y crear una bolsa de empleo público para cubrir el puesto.
El Ayuntamiento no compareció en la vista, celebrada el pasado mes de enero, por lo que no pudo acreditar los motivos que le llevaron a no contar con la trabajadora para que siguiera prestando unos servicios que, sin embargo, reconoce que son necesarios. La titular del Juzgado de lo Social número 4 de Jaén declara, por tal motivo, improcedente el despido y condena al Ayuntamiento a la inmediata readmisión de la empleada a su puesto de trabajo o, en caso contrario, al pago de la correspondiente indemnización de 3.522 euros y los salarios dejados de percibir desde la fecha en que se produjo el despido.
Para el portavoz del grupo municipal socialista, Juan Francisco Figueroa, se trata de un “severo correctivo” al equipo de Gobierno, y “muy especialmente” a su alcaldesa, Lourdes Chica, que pensaba que en el Ayuntamiento “podía hacer y deshacer a su antojo sin ningún tipo de respeto a la ley”, critica el concejal. En este sentido, expresa su “repulsa” por el despido de la trabajadora y por el “lamentable comportamiento de la alcaldesa en este asunto de principio a fin”. No en vano, en su opinión, no solo “vulneró la legalidad”, sino que, además, el Ayuntamiento ni siquiera se personó en el juicio para defender su postura, “dando una imagen realmente lastimosa”, añade Figueroa.
Pero lo que más irrita a la oposición es que lo que iba a ser una medida de austeridad, según el equipo de Gobierno, se ha convertido en una carga económica para los vecinos del municipio, porque de no readmitir a la empleada el Ayuntamiento deberá pagar la correspondiente indemnización, con el consiguiente “daño a las arcas municipales”. Este periódico trató sin éxito de ponerse en contacto con el alcalde accidental, Lorenzo Becerra, para conocer su opinión de los hechos. Javier Esturillo/Jaén