El asma es ya la primera de absentismo escolar

El presidente del 'XXXV Congreso de la Sociedad Española de  Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica' (Seicap), un evento que  está reuniendo desde este jueves en Granada a 500 especialistas del  ramo, Francisco Girón, ha advertido de que el asma afecta ya a  174.000 niños andaluces,

    05 may 2011 / 17:30 H.

    "lo que supone una prevalencia de un 12 por  ciento en niños de 0 a 15 años, y convirtiéndose así en la primera  causa de ingreso hospitalario de tipo pediátrico y absentismo escolar  por enfermedad crónica".
    Girón, quien también es responsable de la Unidad de Alergia  Infantil del Hospital Clínico de Granada, ha explicado a Europa Press  que este aumento de los ingresos hospitalarios de niños alérgicos se  registra de forma estacional "en dos momentos muy concretos de año;  durante la época primaveral por la polinización y en los meses más  fríos de invierno".
    En este segundo caso, este especialista ha explicado que el  repunte de hospitalizaciones "se registra fundamentalmente en niños  con edades por debajo de los cuatro año y debido a los ataques de  asma que le producen los virus de tipo respiratorio". De hecho, ha  afirmado que el asma infantil supone también el primer motivo de  consultas en urgencias.
    Por ello, este tema será uno de los aspectos centrales dentro del  programa de este congreso, así como el de concienciar a los pediatras  sobre el incremento de estas patologías alergológicas en la población  infantil, tanto de tipo respiratorio, como cutáneo y digestivo.
    En el ámbito escolar, las alergias alimentarias y el asma  constituyen dos de las patologías alérgicas más comunes entre esta  población diana. Por ello, el presidente de la Sociedad Española de  Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica, Marcel Ibero, ha  coincidido con el doctor Girón en la necesidad de aunar esfuerzos  para conseguir la normalización en la vida de un niño alérgico, "que  no tiene que ser un niño metido en una burbuja, porque es un niño  normal que tiene que hacer una vida normal, siempre teniendo una  serie de precauciones propias de su alergia".
    Por ello, el congreso acoge también esta tarde la jornada 'El niño  alérgico en la escuela', destinada a profesores y colaboradores  educativos, ya que el primer paso para lograr dicha normalidad es el  conocimiento de la patología.
    Para la doctora Ana Martínez-Cañavate Burgos, jefe de Sección de  Pediatría de la Unidad de Alergia y Neumología Pediátrica del  Hospital Virgen de las Nieves de Granada, el "primer paso" que se  debe dar para alcanzar este objetivo es el de formar a los profesores  de estos niños alérgicos para que puedan ayudarlos en caso de que  sufran una crisis.
    "Los profesores deben saber qué alumnos son alérgicos, a qué lo  son y cómo evitar que sufran una reacción alérgica dentro del horario  escolar, así como las medidas asistenciales que deben tomar en caso  de que se produzca dicha reacción", ha incidido este especialista, a  lo que el doctor Ibero ha agregado el que "la mayoría" de estos  profesores "no cuentan con la formación adecuada".
    Otro tema que se abordará en este congreso es el de la  contaminación generada por las partículas diésel de los vehículos,  que hace que empeore y aumente el número de casos de personas  alérgicas. "Dichas partículas potencian el efecto alergénico de los  pólenes, es decir, los hace más agresivos, y por tanto provoca un  aumento de los síntomas a las personas alérgicas", ha apuntado Marcel  Ibero.
    No obstante, las alergias más comunes en Andalucía son al polen de  olivo, por la extensión del cultivo y su elevado poder de respuesta  alérgica en las personas. Predominan, además, las alergias  respiratorias a los pólenes de gramíneas, parietaria y ciprés,  mientras que en las zonas de costa prevalece la alergia a los  ácaros.
    Por ello, los especialista aconsejan, en el caso de la alergia a  los alimentos, evitar exponer al niño a la causa que puede provocarle  una anafilaxia, además de aprender a confeccionar dietas exentas de  los alimentos a los que el niño es alérgico. 
    Con respecto a la alergia a los pólenes, en primavera es necesario  evitar los días más soleados y con más viento y también evitar hacer  ejercicio al aire libre porque es cuando hay más polen. En esos días,  es recomendable también que el niño proteja sus ojos con gafas de  sol.  En caso de viajar en coche, hay que hacerlo con las ventanillas  cerradas.