El alma roquera jiennense, tan viva como siempre
Durante sus 25 de vida, han sido muchos los obstáculos que han tenido que ir sorteando los Ciclos de Rock de Jaén. El origen hay que buscarlo en las ideas de Agustín Rodríguez, componente del grupo granadino 'Los Ángeles', que, en 1988, abrió una nueva discoteca en Jaén, San Carlos, donde antes se ubicaba el Cine España. Un joven relaciones públicas del local, Enrique Iznaola, le sería encargado diseñar una actividad para promocionar los grupos locales. Así, tan solo un año después, arrancarían los ciclos.
Durante sus 25 de vida, han sido muchos los obstáculos que han tenido que ir sorteando los Ciclos de Rock de Jaén. El origen hay que buscarlo en las ideas de Agustín Rodríguez, componente del grupo granadino 'Los Ángeles', que, en 1988, abrió una nueva discoteca en Jaén, San Carlos, donde antes se ubicaba el Cine España. Un joven relaciones públicas del local, Enrique Iznaola, le sería encargado diseñar una actividad para promocionar los grupos locales. Así, tan solo un año después, arrancarían los ciclos.No paró de crecer en sus inicios y hasta 2001 no abre una crisis relevante, debido a su nueva ubicación, y no es hasta 2003 cuando remonta. Se volvió a torcer en 2011. Las deudas a grupos y proveedores de ediciones pasadas y la actual coyuntura económica complican todo y, este año, el peso empresarial recae en el propio Iznaola, que junto a Miguel Ángel Garzón, se han lanzado a la aventura sin ningún tipo de subvención oficial.
Pese a esto, la escena rockera jiennense ve con buenos ojos la llegada de los ciclos, pues es un escaparate brillante para ellos. “Lo veo súper positivo. Los ciclos tienen que guardar su esencia y ser soporte de muchos grupos”, explica Sebas Bautista, guitarrista de Electrick Belt. Similar idea esgrime Daniel Cañas, batería de Plan Marmota y Plasters: “Están muy bien y deberían fomentarse más ideas así. Eso sí, faltan locales de ensayo”, dice. Y es que, no todo lo que reluce es oro. Miguel Ángel Moreno, de Morbia, reconoce que les moleste no cobrar: “Toda la preparación de un año cuesta dinero, y nos gustaría que se valorase, aunque sea algo, nuestro trabajo”, apostilla. Eso sí, coincide con su hermano Enrique, también de Morbia, en la buena idea de la iniciativa, lo que comparten con José Rincón, guitarrista y voz de Tubal: “Es una oportunidad de darse a conocer y compartir escenarios con grupos amigos”, explica.
Una de las sorpresas de esta especial edición es el concierto de los grupos extinguidos 100.000 Bakalas Muertas y Petete y Trauma. Antonio Luis Gómez, integrante de ambas se deshace en halagos: “Es genial, si muchos de nosotros no hubiésemos tenido esta oportunidad, igual no habríamos podido continuar en este mundillo”. “Algunos llevamos más de 15 años tocando. Es casi como una tradición”, expone José Enrique de la Torre, de The Arapahoes. También concluye con un mensaje optimista Juan Luis Martínez, guitarrista de Lola nos quiere: “La música rock, en todas sus variantes o estilos, goza de muy buena salud en Jaén. Existe en la actualidad buenas bandas y buenos músicos”, dice. Ojalá sea así por mucho tiempo.
ELIOS MENDIETA RODRÍGUEZ /Jaén