El aire cambia su circulación

Hace más calor porque el aire no circula igual. A Jaén solo llega aire del Sáhara, que está posado sobre el desierto y tiene una temperatura mayor. En cambio, las corrientes que solían venir del Océano Atlántico y que servían para enfríar la atmósfera han desaparecido en julio. Por eso hace tantísimo calor.

29 jul 2015 / 09:20 H.


Esta es la esencia de una explicación que ofrece la Universidad de Jaén y que se basa en una investigación del Departamento de Física, que capitanea el profesor David Pozo —el grupo de Modelización de la Atmósfera y Radicación Solar—. Hace calor por el ciclo solar —su pico máximo es el 23 de junio durante el día más largo del año— y por la circulación del aire. “Llevamos semanas con la misma circulación. Viene aire del sur, que es muy caliente porque está posado sobre el Sáhara. Cuando entra en la provincia, tenemos temperaturas extremas de manera persistente con las que alcanzamos los 40 grados con facilidad”, afirma el profesor David Pozo. No obstante, añade: “Lo normal es que la circulación del aire en verano sea más variable, con olas de calor de dos o tres días y que, luego, se produzca una bajada de las temperaturas asociada al aire que viene del Atlántico. Como pasa por el mar, llega más frío, por lo que baja el calor y hace que no se superen los 35 grados centígrados”.

La Universidad de Jaén afirma que, este verano, existe una circulación del aire “muy anormal”, lo que, en opinión de este profesor, coincide con los modelos de cambio climático que se pronostican debido a la emisión de gases de efecto invernadero. “Lo que hace que aumente la temperatura respecto a otros años es el cambio climático, que varía las direcciones de los vientos”, señala. Ahora vienen siempre vientos del sur, lo que conlleva un calentamiento constante de la temperatura que se plasma en un calor sofocante, tal y como ocurre en la provincia durante este mes de julio.

David Pozo asegura que no existe o, al menos, no conoce un registro instrumental con casi cuatro semanas con viento del sur en los últimos treinta años, lo que coincide con los récords de temperaturas. Sin embargo, cree que pronto remitirá: “Los patrones de circulación tienen un ciclo estacional y la posibilidad de contar con olas de calor decae considerablemente en agosto. Además, poco a poco, el sol baja, por lo que las temperaturas máximas en agosto son siempre menores que las de julio. En cambio, lo raro es que haya entrado tanto aire del sur en junio”.